Suspenden la pesca de langostino : una crisis sin precedentes en la pesca argentina
El parate no solo retrasa el inicio de la temporada en aguas nacionales, sino que compromete el monitoreo científico necesario para garantizar una pesca responsable
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El Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) anunció la suspensión de la campaña de prospección de langostino prevista para comenzar el miércoles 28 de mayo, debido a la escasa inscripción de embarcaciones. Solo dos buques se presentaron para participar del relevamiento, cuando se requerían al menos cuatro por subárea para garantizar una cobertura representativa.
Esta situación inédita refleja una profunda crisis en el sector pesquero argentino. Actualmente, 113 barcos congeladores permanecen amarrados en distintos puertos del país, incluyendo Mar del Plata, Puerto Madryn y Puerto Deseado. La flota congeladora de langostino, que genera anualmente 600 millones de dólares en divisas, se mantiene paralizada desde el 17 de marzo, afectando no solo la cadena productiva, sino también la actividad económica de estas ciudades.
Las cámaras empresarias del sector, como la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores (Capeca) y la Cámara Argentina Patagónica de Industrias Pesqueras (Capip), atribuyen la crisis a una combinación de factores: la caída sostenida de los precios internacionales del langostino, la competencia del producto de cultivo y un convenio colectivo de trabajo obsoleto. Según estas entidades, el precio internacional del langostino entero cayó un 2,8% interanual y las colas de langostino un 5,6%, mientras los costos internos continúan en ascenso.
Además, las empresas señalan que el convenio colectivo de trabajo que regula la actividad es de 2005 y estableció, además del básico, un bono por productividad anclado en el precio internacional del langostino de entonces, cuando era de U$S 12 el kilo. Hoy el precio es de U$S 5,50 el kilo, y la tripulación continúa cobrando como si valiera U$S 12.
La suspensión de la prospección no solo retrasa el inicio de la temporada en aguas nacionales, sino que compromete el monitoreo científico necesario para garantizar una pesca responsable. Sin datos técnicos confiables, no es posible autorizar la pesca del recurso en aguas nacionales, lo que deja a la temporada sin fecha de inicio y a miles de trabajadores en una situación crítica.
En este contexto, se espera que el Consejo Federal Pesquero convoque a una nueva apertura de la prospección en las próximas semanas. Mientras tanto, el sector pesquero enfrenta una crisis sin precedentes que pone en riesgo la sostenibilidad económica de una actividad que solo en 2024 generó exportaciones por US$ 2.000 millones y representó el 3,9% de las exportaciones nacionales.

