Las principales cámaras empresarias del sector pesquero de langostino congelado –Capeca, Capip y Cepa– solicitaron con carácter urgente una audiencia a la Secretaría de Trabajo de la Nación para iniciar una negociación colectiva que permita modificar el convenio laboral vigente. El eje del pedido es una rebaja del 30% en el ítem salarial por producción que perciben los marineros nucleados en el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) y el Sindicato Marítimo de Pescadores (Simape).
En una nota dirigida al secretario de Trabajo, Julio Cordero, las cámaras empresarias argumentaron que la actividad atraviesa una “crítica situación económica” debido a una “abrupta y sostenida caída de los precios internacionales”, atribuida a cambios en los hábitos de consumo globales. Además, señalaron el atraso en el tipo de cambio del dólar de exportación, la permanencia de retenciones al sector, el incremento de los derechos únicos de extracción y la existencia de “impuestos distorsivos”.
Según los empresarios, estos factores han generado una “caótica situación” en las empresas, llevando a un quebranto del 15,4% sobre el total de las ventas. Advirtieron que, de no tomarse medidas, la situación económica financiera podría llevar en un corto plazo a la paralización de actividades pesqueras y al quebranto masivo de empresas.
La propuesta empresarial incluye la reducción del salario por producción en un 30% y la absorción del sueldo básico y demás conceptos remunerativos por el sueldo de producción. También plantean que el sueldo anual complementario (aguinaldo) se calcule como la doceava parte del salario devengado en el semestre.
Desde los gremios, la respuesta fue contundente. Pablo Trueba, secretario general del Simape, calificó la propuesta de las cámaras como “ilegal” y afirmó que el sindicato no va a negociar ni ceder ante ninguno de los puntos exigidos por los empresarios. Damián Basail, delegado del SOMU, anticipó que el sindicato no va a ceder ante ninguno de los puntos exigidos por los empresarios. Ambos dirigentes advirtieron que la crisis, de no resolverse, impactará en otros sectores, como el trabajo en tierra.
La Secretaría de Trabajo convocó a una reunión entre las partes para este jueves a las 15 horas en el Ministerio de Capital Humano, con el objetivo de destrabar el conflicto.
El sector pesquero de langostino congelado emplea a miles de trabajadores en todo el país, con una importante concentración en el puerto de Mar del Plata. La propuesta de reducción salarial ha generado preocupación entre los trabajadores y sus familias, que temen por la pérdida de poder adquisitivo y la estabilidad laboral.
El conflicto se enmarca en un contexto económico complejo para el país, con alta inflación, caída del consumo y dificultades para las exportaciones. La negociación entre las cámaras empresarias y los gremios será clave para definir el futuro del sector y de los trabajadores que dependen de é

