“Siempre Cerca”: proponen crear un programa municipal para acompañar a adultos mayores
Las concejalas de UCR + Nuevos Aires Vilma Baragiola y Gabriela Azcoitia presentaron un proyecto de ordenanza para crear un programa de acompañamiento telefónico y contención destinado a personas mayores de 60 años. La iniciativa apunta a prevenir la soledad no deseada, el aislamiento social y detectar situaciones de vulnerabilidad.
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Las concejalas Vilma Baragiola y Gabriela Azcoitia, del bloque UCR + Nuevos Aires, presentaron un proyecto de ordenanza para crear el Programa Municipal “Siempre Cerca”, una iniciativa destinada a acompañar y brindar contención a los adultos mayores de 60 años del Partido de General Pueyrredon.
La propuesta busca abordar una problemática que, según plantean las autoras del proyecto, adquiere cada vez mayor relevancia: la soledad no deseada y el aislamiento social de las personas mayores.
El programa funcionaría bajo la órbita de la Dirección de Adultos Mayores de la Secretaría de Desarrollo Social y contemplaría la puesta en marcha de una línea telefónica gratuita, exclusiva y de fácil recordación. También se incorporarían canales digitales de mensajería y otras herramientas tecnológicas accesibles para facilitar el contacto, difundir actividades y realizar seguimientos periódicos.
“Queremos que nuestros adultos mayores sepan que siempre hay alguien del otro lado. La soledad no deseada también es un problema que debemos abordar desde el Estado y por eso proponemos una herramienta concreta, cercana y accesible”, señalaron Baragiola y Azcoitia.
Prevenir el aislamiento y detectar situaciones de vulnerabilidad
La iniciativa parte de un dato demográfico: aproximadamente el 20% de la población de General Pueyrredon tiene 60 años o más, mientras que el índice de envejecimiento del distrito se encuentra por encima de las medias provincial y nacional.
Frente a este escenario, las concejalas consideran necesario avanzar en políticas públicas de proximidad que no se limiten a las necesidades físicas de las personas mayores, sino que también contemplen sus dimensiones emocionales, afectivas y sociales.
Entre los principales objetivos del programa se encuentran brindar acompañamiento y contención emocional, reducir situaciones de soledad y aislamiento, orientar a los adultos mayores sobre los servicios y programas disponibles y fomentar su participación en actividades comunitarias, culturales, recreativas y deportivas.
La propuesta también apunta a generar mecanismos de detección temprana de situaciones de vulnerabilidad, abandono, maltrato o necesidad de asistencia.
“No se trata solamente de atender una llamada. Se trata de escuchar, acompañar y generar vínculos. Muchas veces una conversación puede ser el primer paso para detectar una situación de vulnerabilidad y acercar a una persona a la ayuda que necesita”, explicaron las concejalas.
Articulación con las áreas municipales
El proyecto establece que, cuando durante el contacto con un adulto mayor se detecte una situación que requiera una intervención específica, el programa pueda realizar las correspondientes derivaciones hacia las áreas municipales competentes.
De esta manera, se buscaría establecer mecanismos de articulación para intervenir ante situaciones vinculadas con salud, salud mental, violencia, abandono u otras circunstancias de riesgo.
La propuesta también contempla aprovechar las redes comunitarias existentes en los distintos barrios de General Pueyrredon.
En ese sentido, los Centros de Atención Primaria de la Salud, las sociedades de fomento y los centros de jubilados podrían convertirse en espacios de difusión, detección y derivación de casos hacia el programa.
A su vez, se prevé la posibilidad de establecer convenios con universidades, organizaciones de la sociedad civil, colegios profesionales, obras sociales y otros organismos, con el objetivo de ampliar la red de acompañamiento.
“Una ciudad que no las deja solas”
Para Baragiola y Azcoitia, el desafío no consiste solamente en brindar asistencia ante una situación de emergencia, sino en construir una política permanente que permita fortalecer los vínculos sociales de las personas mayores.
“Una ciudad amigable con las personas mayores es una ciudad que no las deja solas. Tenemos que construir una comunidad más solidaria, inclusiva y cercana, donde envejecer sea una etapa de la vida acompañada y con plena participación social”, concluyeron.
El proyecto también establece mecanismos de seguimiento y evaluación del programa, mediante la presentación de informes periódicos ante el Honorable Concejo Deliberante sobre su funcionamiento.
La iniciativa contempla, además, que durante todo el proceso se preserve la confidencialidad de los datos personales de las personas que recurran al servicio.

