Polémica por los dichos de Montenegro sobre los "fisuras": críticas de la oposición y vecinos
Recibió críticas de distintos sectores.
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Las recientes declaraciones del Senador Guillermo Montenegro, volvieron a encender el debate político y social en Mar del Plata. Sus expresiones sobre las personas en situación de calle y su referencia a la supuesta llegada de un "30% más de fisuras" a la ciudad generaron cuestionamientos desde distintos sectores de la oposición y también entre vecinos que manifestaron preocupación por el tono utilizado por el jefe comunal.
A través de una publicación en la red social X, Montenegro defendió la política municipal contra trapitos y cuidacoches ilegales y sostuvo que la prioridad debe estar puesta en los ciudadanos que cumplen con sus obligaciones. "La única mirada social permitida es amparando a los ciudadanos que pagan sus impuestos y hacen las cosas bien", expresó.
El legislador vinculó la problemática de las personas que permanecen en la vía pública con situaciones de inseguridad y conflictos vecinales. "La única problemática es que hay delincuentes con prontuario merodeando en las puertas de las casas de los vecinos y de los comercios. Se pelean, gritan a cualquier hora, rompen botellas, afanan y dicen malas palabras adelante de los chicos", afirmó.
Sin embargo, el punto que más controversia despertó fue su referencia a la llegada de personas provenientes de otros distritos. "Ahora parece que la ciudad importó un 30% más de fisuras sin orden de compra. Ya sabemos que los traen, también sabemos desde dónde, también sabemos para qué", escribió el jefe comunal.
Las declaraciones no tardaron en generar respuestas. Desde distintos espacios opositores cuestionaron el uso de términos despectivos para referirse a personas en situación de vulnerabilidad y reclamaron que el abordaje del problema incluya políticas sociales, sanitarias y de asistencia integral.
También hubo vecinos y referentes sociales que expresaron preocupación por el impacto de estos mensajes en medio de una ola de bajas temperaturas que afecta a la ciudad. Organizaciones vinculadas a la asistencia de personas en situación de calle advirtieron sobre la necesidad de reforzar los dispositivos de contención y evitar discursos que profundicen la estigmatización.
Por su parte, Montenegro ratificó la postura de su gestión y sostuvo que quienes necesiten ayuda cuentan con los paradores municipales habilitados para tal fin. "No se puede aflojar. Ni un paso atrás. A dormir al parador. Para hacer quilombo, volvé a tu ciudad de origen", concluyó.
La discusión vuelve a poner sobre la mesa uno de los temas más sensibles de la agenda local: cómo abordar el crecimiento de la población en situación de calle, la seguridad urbana y la convivencia en el espacio público. Mientras el municipio sostiene una política de control y ordenamiento, sectores opositores reclaman un enfoque que combine asistencia social, salud mental y oportunidades de reinserción para quienes atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad.
Las repercusiones de los dichos del intendente continúan creciendo y prometen mantener abierto un debate que atraviesa tanto la política local como a la sociedad marplatense.

