Tras la fiesta por Argentina, una tonelada de basura quedó en el Monumento a San Martín
Falta educación para estos momentos.
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La histórica clasificación de la Selección Argentina a las semifinales del Mundial 2026 volvió a movilizar a miles de marplatenses, que colmaron el centro de la ciudad para celebrar una nueva alegría futbolera. Como ya ocurrió en otras jornadas mundialistas, el Monumento al General San Martín fue el principal punto de encuentro de familias, grupos de amigos y fanáticos que se reunieron para cantar, alentar y festejar el triunfo de la Scaloneta.
Sin embargo, una vez que la euforia se apagó y la multitud comenzó a retirarse, quedó al descubierto la otra cara de la celebración: una enorme cantidad de residuos esparcidos por todo el sector.
Desde el Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR) informaron que los equipos de limpieza debieron realizar un importante operativo durante la madrugada y la mañana del domingo. Solo en el Monumento a San Martín se recolectó aproximadamente una tonelada de basura, entre botellas de plástico y vidrio, latas, vasos descartables, envoltorios, bolsas y otros residuos que quedaron abandonados tras los festejos.
Las imágenes del lugar reflejaron un escenario muy distinto al del clima de alegría que se vivió durante la noche, obligando a los trabajadores municipales a desplegar un intenso operativo para devolver la limpieza al espacio público.
Más allá de la pasión que despierta la Selección Argentina y del legítimo entusiasmo por una nueva clasificación mundialista, la situación volvió a abrir el debate sobre la responsabilidad ciudadana en este tipo de celebraciones masivas.
La emoción de un triunfo deportivo no debería estar reñida con el cuidado de los espacios públicos. Acciones tan simples como utilizar los cestos de basura, guardar los residuos hasta encontrar un lugar adecuado para desecharlos o colaborar con la limpieza permiten que la fiesta pueda disfrutarse sin generar consecuencias para el resto de la comunidad.
Los festejos por la clasificación quedarán en el recuerdo como otra noche inolvidable para los hinchas argentinos. Sin embargo, la montaña de residuos que debió retirar el EMSUR demuestra que la falta de educación y de compromiso de una parte de los asistentes termina desdibujando una celebración que debería ser motivo de orgullo para todos.

