Tras el caso de maltrato a dos adultas mayores, reclaman mayores controles en los geriátricos de Mar del Plata

El estado provincia tendría que acelerar las habilitaciones.


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El caso del enfermero denunciado por maltratar a dos adultas mayores en un geriátrico de Mar del Plata generó una fuerte conmoción y reabrió el debate sobre la calidad de la atención en los hogares para personas mayores, así como la necesidad de profundizar los controles sobre estos establecimientos.

En diálogo con este medio, Miriam Lamas, propietaria de un geriátrico de la ciudad, sostuvo que si bien situaciones de este tipo han ocurrido en distintos lugares, no deben naturalizarse y requieren una respuesta firme por parte de las autoridades.

"Lo que pasó en Mar del Plata con este enfermero que maltrató a dos adultas mayores se vio en varios lugares, pero no tiene que ser normal. Los abuelos están indefensos. Los hogares necesitan mucho control", expresó.

Lamas explicó que, en muchos casos, las familias recurren a los geriátricos cuando ya no pueden brindar la asistencia permanente que requieren sus seres queridos.

"Cuando los adultos mayores empiezan a necesitar atención las 24 horas se piensa en la opción de un hogar porque las familias, con las rutinas de hoy en día, no pueden dársela y buscan instituciones que puedan cuidar a los abuelos", señaló.

En ese contexto, destacó la importancia de que los establecimientos funcionen bajo normas claras y con supervisión permanente, tanto para garantizar la seguridad de los residentes como para brindar tranquilidad a sus familiares.

"Es necesario que tanto desde la Provincia como desde la Municipalidad nos acompañen para hacer las habilitaciones y para que se efectúen los controles necesarios", afirmó.

La propietaria del geriátrico también manifestó su preocupación por el crecimiento de espacios que ofrecen alojamiento y cuidado para adultos mayores sin contar, según indicó, con la infraestructura, la capacitación o las habilitaciones correspondientes.

"En Mar del Plata se abrieron muchas casas de adultos mayores, una suerte de hogares, entre algunas personas que deciden cuidar adultos en sus casas, pero que no tienen ni la experiencia ni reúnen las condiciones", advirtió.

Para Lamas, la existencia de estos lugares representa un riesgo tanto para los residentes como para sus familias, ya que el cuidado de personas mayores con distintos grados de dependencia exige personal capacitado, protocolos de atención y condiciones edilicias adecuadas.

El reciente episodio de presunto maltrato volvió a poner el foco sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización, garantizar el cumplimiento de las normas vigentes y promover una atención digna y segura para los adultos mayores, uno de los sectores más vulnerables de la sociedad.

Mientras la investigación judicial avanza para esclarecer lo sucedido, desde el sector insisten en que el control permanente, la capacitación del personal y la habilitación de establecimientos que cumplan con todos los requisitos son herramientas fundamentales para prevenir nuevos casos de violencia o negligencia en instituciones destinadas al cuidado de personas mayores.

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