Boca se quedó con el Superclásico y River terminó envuelto en una fuerte polémica arbitral
El conjunto xeneize recibió esta tarde desde las 15:00 al millonario en el estadio Alberto J. Armando por la decimoquinta fecha del Torneo Clausura, un duelo decisivo que dejó emociones fuertes en la recta final de la fase regular y en la pelea directa por las copas internacionales.
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Boca Juniors derrotó 1-0 a River Plate en La Bombonera, por la fecha 15 del Torneo Clausura 2026, en un Superclásico marcado por las expulsiones, las protestas y un clima de tensión que se extendió más allá del campo de juego, el único gol de la tarde lo convirtió Lautaro Di Lollo, a los 27 minutos del primer tiempo, luego de un córner ejecutado por Sebastián Villa, el equipo de Rodolfo Arruabarrena aprovechó la superioridad numérica tras la temprana expulsión de Lucas Martínez Quarta y consiguió una victoria importante ante su clásico rival.
El encuentro tuvo un comienzo intenso y una primera situación determinante antes de los diez minutos. Lucas Martínez Quarta sujetó a Miguel Merentiel cuando el delantero de Boca se disponía a avanzar hacia el arco. En primera instancia, el árbitro Nicolás Ramírez no sancionó la expulsión, pero recibió el llamado del VAR, a cargo de Silvio Trucco, revisó la jugada en el monitor y decidió mostrarle la tarjeta roja al defensor de River por cortar una ocasión manifiesta de gol.
Con un futbolista más, Boca comenzó a manejar la pelota y a encontrar espacios. A los 27 minutos llegó el único tanto del partido: Sebastián Villa ejecutó un tiro de esquina y Lautaro Di Lollo se impuso en el área para conectar un cabezazo que venció la resistencia de River. El defensor volvió a ser protagonista en un partido importante y desató el festejo de los hinchas xeneizes en La Bombonera.
En el segundo tiempo, el conjunto visitante reclamó una segunda tarjeta amarilla para Leandro Paredes y una posible infracción sobre Nicolás Otamendi dentro del área. Ninguna de esas acciones derivó en una sanción favorable para el Millonario.
La situación se complicó todavía más para River a los 34 minutos del complemento, cuando Gonzalo Montiel fue expulsado por una infracción sobre Lautaro Blanco. De esta manera, el equipo de Leonardo Ponzio terminó el encuentro con nueve futbolistas y con fuertes cuestionamientos hacia el arbitraje de Nicolás Ramírez.
Tras el encuentro, Rodolfo Arruabarrena habló en conferencia de prensa y destacó el rendimiento de sus dirigidos. El entrenador consideró que Boca fue merecedor de la victoria y valoró la inteligencia del equipo para aprovechar la ventaja numérica. También reconoció que la expulsión modificó el desarrollo del partido y permitió que el Xeneize tuviera mayor dominio de la pelota y del territorio.
Sin embargo, el Vasco también dejó una observación sobre el arbitraje: sostuvo que no había sido un partido tan friccionado como para terminar con siete amonestados y dos expulsados. De todos modos, evitó profundizar en las polémicas y remarcó que su equipo debía cambiar rápidamente el foco para pensar en el próximo compromiso ante Defensa y Justicia. “No ganamos absolutamente nada”, expresó, en referencia a la necesidad de mantener la concentración en la recta final del campeonato.
Del otro lado, Leonardo Ponzio mostró su disconformidad con las decisiones arbitrales y consideró que la expulsión temprana condicionó por completo el desarrollo del encuentro. “Pudimos hacer poco de lo que vinimos a buscar. Quedarse con un hombre menos marca la tendencia del partido”, señaló el entrenador de River.
Ponzio también apuntó contra el funcionamiento del VAR y cuestionó la falta de un criterio uniforme en las intervenciones. “No quiero que me den, pero tampoco que me quiten”, sostuvo, al reiterar una frase que ya había pronunciado durante la semana. Además, comparó algunas de las acciones sancionadas durante el partido y reclamó que las decisiones se interpreten con el mismo criterio para ambos equipos.
La bronca del Millonario no quedó limitada a las declaraciones del cuerpo técnico. Rodolfo D’Onofrio, expresidente de River, se expresó a través de su cuenta de X y cuestionó duramente el arbitraje. “Qué ladrones que son. Un día todos van a recibir la sanción que les corresponde. El fútbol argentino no se merece esto”, publicó tras la expulsión de Martínez Quarta.
El exdirigente volvió a manifestarse luego del partido y apuntó contra otras decisiones de Nicolás Ramírez y del VAR. Entre sus reclamos mencionó una posible infracción sobre Otamendi y una segunda tarjeta amarilla para Leandro Paredes. “Perder es parte del deporte, que te roben basta”, escribió, en uno de los mensajes que más repercusión generó después del Superclásico.
A las críticas de D’Onofrio se sumó Stefano Di Carlo, actual presidente de River, quien publicó un mensaje contundente en sus redes sociales. “Cuando los errores favorecen siempre a los mismos, dejan de ser errores. No tienen vergüenza ni límites. Están destruyendo al fútbol argentino a la vista de todos”, expresó. De esta manera, el malestar por el arbitraje llegó también a la conducción institucional del club de Núñez.
Así, Boca se quedó con una nueva edición del Superclásico gracias al cabezazo de Di Lollo y sumó tres puntos importantes en el Torneo Clausura. River, en cambio, se marchó de La Bombonera con una derrota, dos expulsados y un fuerte reclamo contra el arbitraje. El resultado quedó definido dentro de la cancha, pero la discusión sobre las decisiones de Nicolás Ramírez y la intervención del VAR promete continuar durante los próximos días.

