Reclamo por mayor seguridad en Mar del Plata terminó con momentos de tensión frente a la Jefatura Departamental
Nadie del municipio dio algún comunicado.
Compartir esta nota:
Lo que comenzó como una manifestación pacífica para reclamar mayor seguridad en Mar del Plata terminó este miércoles con momentos de tensión frente a la Jefatura Departamental de Policía, donde vecinos autoconvocados expresaron su indignación por la creciente ola de violencia que atraviesa la ciudad.
La movilización se inició en la intersección de avenida Luro e Independencia y reunió a comerciantes, familiares de víctimas de hechos delictivos y vecinos de distintos barrios. Con una bandera argentina encabezando la columna, los manifestantes recorrieron el centro de la ciudad, pasaron por el Palacio Municipal y finalizaron el recorrido frente a la sede policial.
La convocatoria tomó impulso tras una seguidilla de hechos que conmocionó a Mar del Plata: los homicidios de Mailén Antonich (24), Ricardo Ruiz (48) y Alberto Rodríguez (68), ocurridos en menos de 24 horas y que reavivaron el reclamo por mayores medidas de prevención y seguridad.
Durante la marcha se escucharon cánticos y pedidos dirigidos a las autoridades provinciales y municipales para que implementen respuestas concretas frente al avance del delito.
"Queremos seguridad. No puede ser que los comerciantes de la ciudad tengan que vivir con miedo, asustados, encerrados en sus propias casas. En este país tiene que haber un cambio de leyes. No a favor del asesino, sino del inocente, del ciudadano que paga impuestos", expresó Claudia, una de las vecinas que participó de la movilización.
A la protesta también se sumaron integrantes de la Asociación Madres del Dolor, quienes reclamaron una mayor rapidez en la actuación de las fuerzas de seguridad cuando se denuncian desapariciones de personas, al considerar que las primeras horas son determinantes para la investigación.
Sin embargo, el tramo final de la manifestación estuvo marcado por un clima de fuerte tensión. Frente a la Jefatura Departamental, algunos manifestantes increparon a efectivos policiales y exigieron respuestas inmediatas ante la creciente inseguridad. El malestar acumulado por la sucesión de hechos violentos derivó en momentos de nerviosismo y discusiones, aunque la situación no pasó a mayores.
A lo largo de la concentración, los vecinos insistieron en que el reclamo no responde a intereses políticos, sino a la necesidad de recuperar la tranquilidad en una ciudad donde, según expresaron, el miedo se instaló en la vida cotidiana.
La manifestación volvió a poner en agenda la preocupación de amplios sectores de la comunidad por el aumento de los delitos violentos y la demanda de políticas integrales que contemplen mayor prevención, presencia policial y respuestas judiciales más eficaces para enfrentar una problemática que, aseguran los vecinos, "ya no da para más".

