Preocupantes números en este último fin de semana largo en la ciudad

Pocas ventas se contabilizaron en los comercios.


Compartir esta nota:

El fin de semana largo por el Día de la Patria volvió a dejar preocupación en el sector turístico y comercial de Mar del Plata. A pesar de la llegada de visitantes, comerciantes y empresarios coincidieron en que fue “uno de los peores fines de semana del año” en materia de consumo y movimiento económico.

Según un relevamiento realizado por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE), que analizó el comportamiento de las ventas en los principales Centros Comerciales a Cielo Abierto de la ciudad, el 42,9 % de los encuestados consideró que la afluencia de público fue buena, mientras que el 44,9 % la calificó como regular y un 12,2 % directamente la evaluó como mala.

Los números reflejan una realidad que se viene repitiendo en los últimos feriados: los turistas llegan a Mar del Plata, recorren la ciudad y disfrutan de algunos atractivos, pero el nivel de consumo se mantiene muy por debajo de lo esperado.

Comerciantes de distintos rubros señalaron que hubo movimiento en las calles, especialmente en zonas gastronómicas y paseos tradicionales, aunque remarcaron que “la gente mira, camina y consulta, pero compra poco”. La caída del poder adquisitivo y la incertidumbre económica aparecen como los principales factores detrás de este comportamiento.

“El visitante viene, pero cuida mucho el bolsillo. Se nota que prioriza gastos básicos y evita consumos extras”, explicaron desde uno de los centros comerciales consultados.

El panorama también impactó en la hotelería y la gastronomía, sectores que esperaban mejores resultados durante el feriado patrio para comenzar a recuperar actividad en la temporada baja. Sin embargo, las reservas de último momento y estadías más cortas marcaron otro fin de semana con balance moderado.

Desde el sector turístico reconocen que Mar del Plata continúa siendo uno de los destinos más elegidos del país, aunque advierten que la llegada de visitantes ya no garantiza niveles altos de consumo como ocurría en años anteriores.

La preocupación crece de cara a los próximos meses, especialmente pensando en la temporada invernal, donde el movimiento turístico será clave para sostener la actividad comercial y laboral en la ciudad.

más noticias:

Los deudores alimentarios se quedarán afuera del mundial

Publicidad