Preocupación en el puerto: advierten por falta de rentabilidad, presión impositiva y conflicto laboral
Son momentos de mucha tensión.
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La situación en el puerto atraviesa un momento complejo y genera creciente inquietud en el sector industrial pesquero, que alerta por la falta de rentabilidad, el impacto de los costos y la ausencia de medidas que impulsen la actividad. En este contexto, el referente empresarial Vito Contessi, titular de Astilleros Contessi, en declaraciones a Vencedores y Vencidos (La Red FM 91.3) brindó un crudo diagnóstico sobre el presente del sector.
Uno de los puntos que destacó es la particularidad de la pesca del calamar, una actividad que, según explicó, presenta características que la diferencian del resto de la industria. “La pesca del calamar es una industria muy particular. El barco potero es muy sencillo de hacer y nunca lo hicimos en la industria nacional. Pescábamos calamar con rastreros. Llegamos a pagar para que los extranjeros pescaran acá”, señaló, evidenciando limitaciones históricas en el desarrollo local de esa flota.
Contessi también hizo hincapié en la falta de herramientas económicas que permitan sostener la actividad. “Hoy no tenemos reintegros ni ninguna otra medida que nos permita progresar y sostenernos. La devaluación te cubría las diferencias de costos y demás. Hoy no pasa. Es imperioso que el Gobierno baje impuestos para racionalizar la actividad”, sostuvo.
El empresario subrayó que uno de los principales factores que afectan la ecuación económica es el combustible, que representa un porcentaje significativo de los costos operativos. “Para nosotros, por ejemplo, el combustible es hasta el 35 por ciento de la actividad, por lo que se hace inviable con el actual régimen”, advirtió.
En esa línea, cuestionó la mirada oficial sobre el sector: “Según el Estado somos uno de los sectores ganadores y es todo lo contrario. No es lo mismo actividad que rentabilidad. Los barcos de capitales extranjeros tampoco derraman a otros sectores”, planteó, marcando una diferencia entre el volumen de trabajo y la rentabilidad real.
Otro aspecto crítico es la dependencia del mercado externo. De acuerdo a Contessi, el consumo interno de pescado es muy bajo. “El consumo de pescado interno es del 5%, el resto se exporta. Si cada vez que saco un barco, pierdo, no sirve. Hoy los números son negativos. No hay inversión porque no hay rentabilidad. Los países crecen cuando hay rentabilidad”, afirmó.
A este escenario económico se suma un frente laboral que agrava la incertidumbre. “Hoy está la flota fresquera paralizada por distintos reclamos. Sumar esto a lo que explicaba anteriormente significa que no sabemos cómo va a terminar esto”, concluyó.
El panorama descripto refleja un sector en tensión, donde confluyen factores estructurales, económicos y sindicales. Desde la industria advierten que, sin cambios en las condiciones actuales, el futuro de la actividad pesquera podría verse seriamente comprometido.

