Preocupación en el Concejo por el recorte de la Zona Fría: se rechazó la posibilidad de perder el beneficio en las tarifas de gas

Son momentos de tensión por el posible cambio.


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La Comisión de Industria del Concejo Deliberante de Mar del Plata aprobó este miércoles por unanimidad una expresión de preocupación frente al proyecto impulsado por el Gobierno nacional para recortar el Régimen de Zona Fría, medida que podría derivar en fuertes aumentos en las tarifas de gas para usuarios residenciales de la ciudad y la región.

El expediente, que ahora deberá ser ratificado en las próximas comisiones, contó con el acompañamiento del bloque oficialista del PRO y surgió de una redacción consensuada entre iniciativas presentadas por las concejalas Valeria Crespo, de Unión por la Patria, y Vilma Baragiola.

La reunión estuvo presidida por Juan Manuel Cheppi, quien encabezó el debate en torno al posible impacto que tendría la modificación del régimen tarifario en una ciudad con condiciones climáticas que demandan un elevado consumo de gas durante gran parte del año.

Durante el encuentro, el concejal Gustavo Pulti recordó que el cuerpo legislativo local ya se había pronunciado de manera unánime el año pasado para reclamar la continuidad de Mar del Plata dentro del esquema diferencial de Zona Fría.

La ausencia del concejal Rolando Demaio, representante de La Libertad Avanza en la Comisión de Industria, también quedó marcada durante la jornada, en medio de un debate que volvió a mostrar coincidencias entre distintos espacios políticos respecto a la necesidad de sostener el beneficio tarifario.

Por su parte, tanto Baragiola como la concejala Florencia Ranellucci destacaron el rol que tuvo el intendente en licencia y actual senador provincial Guillermo Montenegro en anteriores reclamos para evitar que la ciudad quedara excluida del Régimen de Zona Fría.

 

La discusión se da en un contexto de creciente preocupación social por el posible impacto económico que tendría una quita o reducción del beneficio, especialmente en una ciudad como Mar del Plata, donde las bajas temperaturas elevan considerablemente el consumo domiciliario de gas durante el invierno.

 

Desde distintos sectores políticos y sociales sostienen que el régimen no representa un privilegio, sino una herramienta necesaria para compensar las condiciones climáticas de la región y garantizar el acceso a un servicio esencial.

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