La Ruta 88 vuelve al centro del debate: crecen los reclamos para avanzar con la autovía tras una seguidilla de tragedias
Presenta numerosos sectores de alta peligrosidad debido al intenso tránsito, las maniobras de sobrepaso, los accesos a establecimientos rurales y el importante flujo de transporte pesado.
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La Ruta Provincial 88, uno de los corredores más transitados y peligrosos del sudeste bonaerense, volvió a quedar en el centro de la discusión pública luego de que el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, reconociera que el gobierno de Axel Kicillof analiza la posibilidad de transformar el trazado en una autovía.
Las declaraciones del funcionario llegan en un contexto marcado por numerosos siniestros viales, muchos de ellos con consecuencias fatales, que desde hace años generan preocupación entre vecinos, transportistas, productores, empresarios y quienes diariamente utilizan esta ruta que conecta Mar del Plata con Necochea y otras localidades de la región.
Katopodis sostuvo que la Provincia "está evaluando y considerando avanzar en un proyecto" para convertir la Ruta 88 en doble vía. Sin embargo, evitó realizar anuncios concretos sobre el inicio de las obras o establecer plazos, y reconoció que el principal condicionante continúa siendo el financiamiento de una intervención de semejante magnitud.
Las palabras del ministro reavivaron un reclamo histórico. Durante décadas, distintos sectores políticos, productivos y sociales insistieron en la necesidad de ejecutar una obra que permita reducir la siniestralidad en un corredor donde circulan diariamente miles de automóviles, micros y una importante cantidad de camiones vinculados a la producción agropecuaria y la actividad portuaria.
Cada nuevo accidente vuelve a instalar la misma pregunta: ¿cuántas tragedias más deberán ocurrir para que la autovía deje de ser una promesa y se convierta en una realidad?
La Ruta 88 presenta numerosos sectores de alta peligrosidad debido al intenso tránsito, las maniobras de sobrepaso, los accesos a establecimientos rurales y el importante flujo de transporte pesado. A ello se suma el crecimiento poblacional y turístico de la región, que incrementa considerablemente la circulación durante distintos momentos del año.
Si bien el reconocimiento oficial de que el proyecto está siendo analizado representa un paso en el debate, distintos sectores consideran que ya no alcanza con estudios o evaluaciones preliminares. La reiteración de accidentes fatales mantiene vigente el reclamo para que la Provincia establezca un plan concreto, con financiamiento definido y un cronograma de ejecución.
La seguridad vial en la Ruta 88 dejó de ser únicamente una cuestión de infraestructura para transformarse en una problemática social que afecta a toda la región. En ese sentido, intendentes, legisladores, entidades intermedias y familiares de víctimas coinciden en que resulta imprescindible abrir un debate serio sobre las prioridades de inversión en materia de obra pública.

