La crisis golpea con fuerza en Mar del Plata: Cáritas advierte sobre el aumento de la demanda social antes del invierno
Cada día hay mas personas en situación de calle.
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La profundización de la crisis económica vuelve a sentirse con fuerza en los sectores más vulnerables de Mar del Plata. Así lo advirtió María Marta Mirande, directora de Cáritas Diocesana Mar del Plata, quien alertó sobre el crecimiento sostenido de la demanda de asistencia social en la ciudad en la antesala del invierno.
Según explicó, el aumento de pedidos de ayuda ya se percibe tanto en parroquias como en distintos espacios comunitarios del distrito, donde cada vez más familias recurren a asistencia alimentaria, acompañamiento y contención.
“Se ve que la demanda aumenta, de alimentos y ayuda en general”, señaló Mirande, quien además remarcó que las problemáticas actuales exceden lo económico y alcanzan áreas sensibles como la salud mental y las adicciones.
“Hay cada vez más necesidades y más difíciles de resolver”, sostuvo.
El Hogar de Nazareth, al límite
Uno de los puntos más críticos es la situación del Hogar de Nazareth, que actualmente funciona con sus 45 plazas totalmente ocupadas.
“Lamentablemente es poco”, expresó la referente social, al explicar que el dispositivo trabaja como un espacio transitorio para personas en situación de vulnerabilidad extrema: ingresan por la tarde, reciben comida, pasan la noche y deben retirarse a la mañana siguiente.
El incremento de personas que buscan refugio y asistencia coincide con la llegada de las bajas temperaturas y con un escenario social cada vez más complejo.
“El que antes trabajaba hoy necesita ayuda”
Mirande también describió el fuerte deterioro económico que atraviesan muchas familias marplatenses y aseguró que situaciones que antes parecían excepcionales hoy se volvieron frecuentes.
“Ves que el papá que antes cortaba el pasto ahora necesita ayuda”, graficó, reflejando cómo personas que hasta hace poco lograban sostenerse económicamente hoy recurren a comedores y espacios solidarios.
Además, indicó que las problemáticas sociales requieren un acompañamiento mucho más profundo y prolongado. En muchos casos, explicó, resulta difícil garantizar la continuidad de tratamientos de salud mental o adicciones.
“A veces hay que pedir turno con el psiquiatra y ver si fueron, si continúan el tratamiento”, detalló.
Pedido urgente de colaboración
Frente a este escenario, desde Cáritas remarcaron la necesidad urgente de reforzar las donaciones y sumar voluntarios para afrontar la demanda creciente durante los próximos meses.
“Lo que más necesitamos es ropa de abrigo, especialmente de hombre, alimentos o donaciones de dinero y de tiempo”, enfatizó Mirande.
Mientras el invierno comienza a sentirse en la ciudad, las organizaciones sociales advierten que la emergencia económica profundiza la vulnerabilidad de cientos de familias y personas que dependen cada vez más de la asistencia comunitaria para atravesar el día a día.

