Fin de semana largo: cayó un 4,2% la venta en unidades en Mar del Plata pese a la llegada de turistas
Un relevamiento de la UCIP reveló que el movimiento turístico no se tradujo en un repunte del consumo durante el fin de semana largo del 12 de octubre. Casi la mitad de los comerciantes calificó como regular la afluencia de visitantes y apenas el 16,3% logró incrementar sus ventas.
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El fin de semana largo del 12 de octubre dejó un balance negativo para el comercio de Mar del Plata. Si bien las calles de la ciudad registraron un movimiento de visitantes que los comerciantes consideraron aceptable, el consumo volvió a mostrar señales de debilidad: las ventas físicas medidas en unidades cayeron un 4,2% en promedio respecto del mismo período de 2025.
Los datos surgen del relevamiento realizado por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción de Mar del Plata (UCIP), que analizó el desempeño de distintos rubros comerciales durante el reciente fin de semana largo.
El informe expuso una brecha entre la circulación de turistas y las compras efectivamente realizadas. La presencia de visitantes no alcanzó para impulsar las ventas y volvió a poner en evidencia las dificultades que atraviesa el consumo, en un contexto de presupuestos familiares ajustados y pérdida del poder adquisitivo.
Expectativas comerciales que no se cumplieron
Las expectativas previas tampoco encontraron una respuesta favorable en los resultados. El 42,8% de los comerciantes encuestados manifestó que no logró alcanzar las ventas esperadas, mientras que el 38,8% indicó que las cumplió parcialmente. Apenas el 18,4% afirmó haber alcanzado sus objetivos.
La percepción sobre la afluencia turística también mostró un panorama moderado. El 49% de los consultados calificó como regular la cantidad de visitantes, el 28,6% consideró que fue buena y el 22,4% la definió como mala.
De esta manera, el movimiento turístico no alcanzó para revertir la tendencia negativa del comercio, que esperaba aprovechar el feriado para mejorar sus resultados.
Más gente, pero menos consumo
Uno de los datos más significativos del relevamiento fue la escasa proporción de comerciantes que consiguió vender más durante el período.
Solo el 16,3% señaló que registró un incremento de las ventas. En tanto, el 40,8% aseguró que recibió más gente, pero mantuvo el mismo nivel de comercialización, mientras que el 4,1% observó una mayor afluencia de público acompañada por una caída en las ventas.
Por su parte, el 38,8% restante no advirtió variaciones en el movimiento de clientes.
Los resultados reflejan una situación que preocupa al sector: los visitantes recorren los centros comerciales, pero compran menos o limitan sus gastos a productos puntuales. En consecuencia, el aumento de la circulación de personas no garantiza una mejora de la actividad económica.
Taladrid advirtió sobre la pérdida del poder adquisitivo
El presidente de la UCIP, Blas Taladrid, señaló que los comerciantes vuelven a detectar una diferencia importante entre el paseo turístico y la compra efectiva.
“En el mostrador comercial volvemos a constatar una brecha preocupante entre el paseo y la compra efectiva. El visitante cuidó estrictamente su presupuesto, orientándose a gastos esenciales y recreativos menores”, sostuvo.
El dirigente empresarial consideró que la caída del 4,2% en las unidades vendidas frente al año pasado refleja la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.
En ese marco, reclamó avanzar en estrategias que permitan mejorar la competitividad, facilitar el financiamiento y generar incentivos para sostener la actividad de las pequeñas y medianas empresas.
Los rubros relevados
La medición del DESE incluyó comercios de los Centros Comerciales a Cielo Abierto, especialmente aquellos cuya actividad se ve alcanzada por los movimientos turísticos, además de distintos rubros vinculados al consumo y las compras recreativas.
Entre los sectores relevados se encuentran peluches, accesorios, tecnología y productos para celulares, joyería, óptica, indumentaria deportiva y femenina, librería, talabartería, calzado, chocolatería e indumentaria para jóvenes y adolescentes.
El resultado dejó una señal de alerta para el comercio marplatense: tener turistas en las calles no necesariamente significa vender más. La caída interanual de las unidades comercializadas vuelve a poner el foco en la capacidad de consumo de los visitantes y en las dificultades de los comerciantes para transformar el movimiento turístico en ingresos concretos.

