El Estadio Minella cumplió un año privatizado sin obras y con grandes ganancias por recitales
A doce meses de la entrega del predio deportivo al consorcio privado, las reformas prometidas siguen sin arrancar mientras se acumulan deudas, causas judiciales y eventos masivos, un panorama al que ahora se le suma que la caída de Aldosivi le quita exigencias de AFA al estadio principal.
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El contrato que le dio el control del estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y el Parque de los Deportes a la empresa Minella Stadium SA cumplió ayer su primer año de vigencia sin que se haya puesto un solo ladrillo de las obras que prometieron, una falta de avances que choca de lleno con la gran cantidad de recitales y espectáculos que se hicieron en el estadio cubierto durante los últimos doce meses.
El acuerdo impulsado por el intendente Guillermo Montenegro le perdonó a la empresa el pago de un canon anual de 120 millones de pesos por tres años a cambio de una inversión de 47 mil millones de pesos para arreglar el Mundialista, un trato que exigía presentar un proyecto de obra en los primeros treinta días, un papel que a un año de la firma todavía no se sabe si fue presentado o aprobado de manera oficial.
A este parate total se le sumaron varios escándalos, como un corte de luz por no pagar las boletas de la empresa EDEA, denuncias por lavado de dinero y una fuerte pelea entre las empresas socias que terminó pidiendo el traspaso del 87,5 por ciento de las acciones a la productora Perfeta Producciones de Marcelo Fígoli, un cambio que ahora analiza una comisión municipal dirigida por el secretario de Hacienda, Mauro Martinelli.
Mientras los concediales de la oposición piden informes y los arreglos en el estadio de fútbol siguen frenados, la empresa aprovechó al máximo la plata que entra por los eventos y shows organizados en el Polideportivo Islas Malvinas: desde los recitales de Don Osvaldo el 31 de enero, Luck Ra el 29 de enero, el torneo de pádel el 18 de enero y Fito Páez el 3 de octubre, hasta las dos funciones de Tan Biónica previstas para este 21 y 22 de noviembre con entradas que costaron 80.000 pesos y se agotaron enseguida.
Este contraste entre las obras abandonadas y los recitales que dejan mucha plata mantiene muy preocupados a los vecinos de Mar del Plata, un escenario al que ahora se le agrega el reciente descenso de Aldosivi a la Primera B Nacional, un golpe deportivo que le quita urgencia y presión a los arreglos del Minella ya que el estatuto de la AFA ya no exige un estadio de máxima categoría para la categoría en la que jugará el club local.

