¿Cuántos accidentes más hacen falta? Crece la preocupación por el uso irresponsable de motos en Mar del Plata

Hubo record de motos vendidas en el 2026.


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La mañana de este miércoles volvió a dejar al descubierto una problemática que desde hace años preocupa a vecinos, autoridades y especialistas en seguridad vial: el uso irresponsable de motocicletas en las calles de Mar del Plata.

En apenas dos horas se registraron dos siniestros viales protagonizados por motos en distintos puntos de la ciudad. Uno ocurrió en la intersección de Castelli e Independencia y otro en Moreno e Independencia, reavivando un debate que parece repetirse tras cada accidente, pero que aún no encuentra respuestas definitivas.

Las imágenes de motociclistas circulando sin casco, sin documentación reglamentaria, sin patente visible o realizando maniobras peligrosas forman parte del paisaje cotidiano. A ello se suma la preocupación creciente por la utilización de motos en distintos hechos delictivos, una modalidad que ha contribuido a instalar una fuerte sensación de inseguridad entre los vecinos.

La pregunta que surge es inevitable: ¿cuándo se adoptarán medidas urgentes y efectivas para controlar esta situación?

Los accidentes de tránsito con motocicletas representan una de las principales causas de lesiones graves y muertes en el ámbito urbano. La vulnerabilidad de quienes conducen estos vehículos hace que cualquier imprudencia tenga consecuencias potencialmente fatales. Sin embargo, el incumplimiento de normas básicas como el uso obligatorio del casco continúa siendo una constante.

La problemática no puede reducirse únicamente a la conducta individual de los motociclistas. También interpela a los organismos encargados del control, la fiscalización y la educación vial. Los operativos suelen realizarse de manera periódica, pero para muchos vecinos resultan insuficientes frente a una realidad que se observa a diario en avenidas, calles céntricas y barrios periféricos.

La circulación de motos sin documentación, sin seguro o sin medidas mínimas de seguridad no solo pone en riesgo la vida de quienes las conducen. También compromete la integridad de peatones, ciclistas y automovilistas que comparten la vía pública.

A su vez, la utilización de motocicletas en hechos de inseguridad ha generado un fenómeno adicional: la estigmatización de miles de trabajadores que utilizan estos vehículos como herramienta de movilidad o sustento económico. Por eso, el desafío pasa por fortalecer los controles y sancionar a quienes incumplen la ley sin criminalizar a quienes hacen un uso responsable de las motos.

Los dos siniestros registrados este miércoles vuelven a encender una señal de alarma. Cada accidente deja familias afectadas, personas lesionadas y, muchas veces, consecuencias irreversibles. La discusión ya no debería centrarse únicamente en quién tuvo la culpa en cada choque, sino en cómo prevenir que estos episodios sigan ocurriendo.

Más controles, campañas de concientización permanentes, educación vial desde edades tempranas y una política sostenida de fiscalización aparecen como algunas de las herramientas necesarias para enfrentar una problemática que crece año tras año.

La pregunta sigue vigente: ¿cuántos accidentes más harán falta para que el uso indebido de motocicletas sea tratado como una verdadera prioridad de seguridad vial y ciudadana?

 

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