Del milagro médico a la pelea partidaria: el trasplante que enfrentó a Municipio y Provincia
Se picó entre funcionario de provincia y el intendente municipalidad.
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Lo que comenzó como una noticia cargada de emoción y orgullo sanitario terminó abriendo una nueva grieta política en Mar del Plata. El histórico operativo de donación y traslado multiorgánico realizado en las últimas horas, que permitió la extracción de ocho órganos de un mismo donante, quedó en el centro de una discusión sobre protagonismos, reconocimientos y el uso político de una acción que tuvo como objetivo principal salvar vidas.
El director ejecutivo del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) Dr. Oscar E. Alende, Matías Tártara, destacó la magnitud del procedimiento, pero cuestionó la manera en que fue comunicado públicamente y advirtió sobre la posibilidad de que un hecho sanitario trascendente quedara atravesado por intereses políticos.
El funcionario profundizó su postura en redes sociales y aseguró que el operativo le dejó una “sensación ambigua”. Por un lado, celebró que se haya visibilizado una intervención de semejante importancia, pero por otro manifestó su malestar porque, según expresó, se habría puesto el foco solamente en el rol municipal.
“Me entristece que solo se reconozca al municipio, que es una parte de los equipos que lo hicieron posible, invisibilizando el enorme esfuerzo de los trabajadores, hospitales y recursos provinciales que fueron fundamentales para concretarlo”, escribió Tártara.
El funcionario cerró su mensaje con una crítica más amplia sobre la necesidad de trabajar de manera coordinada: “Los desafíos que atraviesa hoy el sistema de salud requieren más articulación y menos mezquindades políticas”.
La respuesta llegó luego de que el intendente interino Agustín Neme destacara en sus redes sociales el trabajo de los equipos municipales que participaron del operativo.
“Anoche nuestros equipos fueron parte de un operativo histórico: el mayor traslado multiorgánico realizado en el país”, publicó Neme, y agregó: “Gracias al trabajo conjunto del SAME, Tránsito, el COM, la Policía y distintas áreas municipales, el operativo se desarrolló de manera segura y eficiente, permitiendo que cada órgano llegara a destino en el tiempo necesario”.
El jefe comunal interino también reconoció a los profesionales de la salud y trabajadores involucrados: “Detrás de cada operativo hay algo que trasciende cualquier esfuerzo: la posibilidad de salvar vidas”.
La discusión abrió un interrogante que excede a los protagonistas: ¿era necesario que un hecho de estas características quedara atrapado en una disputa política?
Porque detrás del traslado de un corazón, pulmones y riñones no hubo colores partidarios, sino médicos, enfermeros, choferes, equipos de emergencia, fuerzas de seguridad y trabajadores de distintos organismos que tuvieron que actuar contra reloj.
La logística de un trasplante exige precisión absoluta. Cada minuto cuenta y cualquier falla puede impedir que un órgano llegue a destino. En ese contexto, la coordinación entre Nación, Provincia y Municipio aparece como una condición indispensable.
La polémica vuelve a poner sobre la mesa una discusión repetida: cuando una acción beneficia directamente a la comunidad, ¿debe prevalecer la bandera política o el reconocimiento colectivo?

