8 mil jubilados a la deriva: el Sanatorio Belgrano deja de atender a afiliados de PAMI y crece la incertidumbre
Momentos de incertidumbre. El grupo olmos compro la institución.
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La decisión del Sanatorio Belgrano de dejar de brindar prestaciones a los afiliados del PAMI generó una fuerte preocupación entre los jubilados marplatenses. Alrededor de 8.000 beneficiarios deberán ser reasignados a otros prestadores de la ciudad, mientras persisten dudas sobre cómo se garantizará la continuidad de la atención médica.
Desde el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados aseguraron que la cobertura no se verá interrumpida y que los afiliados serán derivados a otros establecimientos de salud. Sin embargo, hasta el momento no hubo precisiones sobre la posibilidad de incorporar nuevos prestadores para absorber la demanda.
La situación se produce en paralelo a un cambio de propietarios en el Sanatorio Belgrano. El Grupo Olmos adquirió el paquete accionario del establecimiento, que era conducido por el empresario y médico Guillermo La Greca. Según trascendió, uno de los principales objetivos de la nueva conducción será incorporar la cápita del IOMA para fortalecer la actividad del sanatorio.
Mientras tanto, PAMI confirmó que los afiliados serán redistribuidos entre otros centros asistenciales de Mar del Plata, aunque no brindó certezas sobre la firma de convenios con nuevas instituciones que permitan ampliar la oferta sanitaria.
Otro de los puntos que genera polémica es la situación de aquellos jubilados que no deseen atenderse en los prestadores asignados y pretendan hacerlo en el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA). De acuerdo con denuncias realizadas por distintos sectores, el personal administrativo del hospital no estaría autorizando esa posibilidad por una disposición de la Provincia, una situación que provoca malestar entre los afiliados y sus familias.
La incertidumbre también alcanza a pacientes con enfermedades crónicas, tratamientos prolongados y adultos mayores que durante años construyeron un vínculo con los profesionales del Sanatorio Belgrano y ahora deberán reorganizar toda su atención médica.
El cierre del vínculo entre el Sanatorio Belgrano y PAMI vuelve a poner en discusión el funcionamiento del sistema de salud destinado a los jubilados, la disponibilidad de camas y especialistas en la ciudad y la capacidad de respuesta de los prestadores para absorber miles de nuevos pacientes.
Mientras las autoridades nacionales sostienen que la cobertura está garantizada, la falta de definiciones sobre nuevos convenios y las restricciones denunciadas para acceder al sistema público provincial alimentan la preocupación de miles de afiliados.
En medio de este escenario, los principales perjudicados son los jubilados, quienes quedaron atrapados en una transición marcada por decisiones empresariales y administrativas que, una vez más, colocan a la política y a la gestión sanitaria en el centro de una crisis cuyo impacto recae directamente sobre quienes más necesitan atención médica.

