Tras el boom de verano, el empleo cae y crece la competencia por cada puesto en Mar del Plata
El panorama socioeconómico marplatense.
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Luego de una temporada de verano que fue calificada como “excelente”, la situación laboral en Mar del Plata muestra un fuerte contraste en la pos temporada. La finalización de contratos eventuales y la caída del consumo generaron un escenario de alta demanda laboral frente a una oferta cada vez más limitada.
Así lo describió Luján Amado, directora de una empresa de recursos humanos de la ciudad, quien advirtió que tras los feriados de Carnaval se produjo un freno marcado en la actividad. “Muchos contratos temporales se terminaron, sobre todo en gastronomía, hotelería y comercio. En algunos casos, el personal quedó reducido a trabajar solo fines de semana”, explicó.
El impacto se refleja en la cantidad de personas que buscan empleo. Según detallaron desde la consultora, actualmente reciben más de 50 postulantes por día que se acercan de manera espontánea a dejar su currículum.
A este panorama se suma el cierre de locales comerciales, principalmente en los rubros gastronómico y de indumentaria, que no logran sostener los costos fijos ante la baja del consumo. Esto genera preocupación de cara a los meses de invierno, históricamente más complejos para el empleo en la ciudad.
Uno de los cambios más notorios es el perfil de quienes buscan trabajo. “Antes faltaba gente capacitada y hoy ocurre lo contrario: hay una sobreoferta de perfiles calificados”, señalaron. En ese sentido, destacaron que profesionales como contadores, ingenieros, arquitectos y técnicos forman parte del grupo de postulantes para puestos que, en muchos casos, no requieren ese nivel de formación.
La competencia también se intensificó. Para una sola vacante pueden recibirse hasta 150 currículums, de los cuales una parte importante corresponde a candidatos con experiencia y formación.
En paralelo, los perfiles operativos encuentran cada vez menos oportunidades, en parte porque las empresas redujeron su estructura ante la caída del consumo.
En este contexto, desde el sector definen el escenario laboral como un “termómetro complejo”, donde la cantidad de personas en búsqueda activa crece mientras las oportunidades disponibles se reducen de manera sostenida.

