Mar del Plata, domingo 29 de enero de 2023

[OPINIÓN] ¿Acaso les sorprende?

[OPINIÓN] ¿Acaso les sorprende?
Opinión por Tomás Russo

Algunos les cuesta entender porque tantas veces el deporte y sus protagonistas quieren estar lo más lejos de la política posible. El caso de la selección argentina de futbol evitando ir a la casa rosada no es algo nuevo. ¿Por qué darle parte del rédito conseguido a una dirigencia política que no hizo nada para facilitar sus carreras, e incluso todo lo contrario?

Muchos nos preguntamos como puede ser que nuestro país con los problemas estructurales en inflación, pobreza, desempleo, falta de recursos económicos y en infraestructura puede lograr las magnitudes deportivas en el fútbol, vóley, básquet, handball, hockey, judo, esgrima, beach volley, rugby, tenis y demás. Por conocimiento de causa puedo decir que la respuesta tiene 4 palabras: Los clubes de barrio.

Mientras algunos dirigentes políticos solo aparecen una vez cada 365 días (en el mejor de los casos) para sacarse una foto tras un buen resultado dentro de una cancha, los que están los otros 364 días son los clubes de barrio, las familias, los profes. Llueve, truene, haga calor, nieve, los clubes, sus protagonistas, están ahí. No solo para formar campeones del mundo, medallistas olímpicos o atletas mundiales, sino también para sacar de la calle aquel que no tiene donde jugar, aquel que no tiene donde buscar amigos, aquel que no tiene donde comer, aquel que, en algunos casos, no tiene por qué vivir.

¿Acaso les sorprende la historia del jugador Gonzalo Montiel que pateaba penales en torneos por plata a los 13 años en lo profundo del conurbano bonaerense para llevar dinero a su casa?

¿Acaso les sorprende que, Braian Toledo, en paz descanse, le completara la tarea a sus compañeros a cambio de 25 centavos para ayudar a su mama y sus hermanos a poder tener una comida al día? ¿Quién estaba en esos momentos de máxima crudeza con ellos? ¿La política?

Es tan importante el rol de los clubes en nuestro país que no dimensionamos la magnitud de su accionar. Solo en los 80 km² de superficie que tiene Mar del Plata se registran al día de hoy más de 60 clubes sociales y deportivos, lo cual significa una institución cada 10 cuadras por territorio.

Cuando los pibes no tienen para viajar, cuando no tienen para comprar el uniforme, cuando no tienen para completar el juego de camisetas, cuando no les alcanza para el material de entrenamiento ¿quién aparece para solucionar los problemas? ¿la política? O ¿los padres, madres, dirigentes del club, familiares, amigos? Saquen las conclusiones ustedes. Desde los procesos de recreación y formación de jugadores hasta los procesos de más alto rendimiento, los deportistas argentinos evidencian quienes son los que más presentes estuvieron y más fácil hicieron su camino como así evidencian quienes hicieron todo lo contrario, por omisión o ineptitud.

Para graficar en mejores palabras esta idea, comparto el texto del profesor de educación física, directivo del Club CADS y entrenador de básquetbol, Pablo Genga: “En los últimos 20 años, Argentina logró campeonatos y victorias históricas en mundiales y juegos olímpicos de hockey, vóley, básquet, rugby, fútbol, tenis y handball ¿Qué tienen en común todos estos deportes? Que se practican en clubes. Clubes de barrio. Clubes que necesitan del aporte individual de cada uno de sus socios para poder subsistir. Pagar el gas, el agua, los impuestos y los honorarios de los profes. Clubes gestionados por tipos y tipas comunes, comerciantes, profesionales, simpatizantes que dejan su tiempo libre a un lado para regalárselo al club y generar los ingresos necesarios para que sigan en pie.
¿En qué deportes no se destaca Argentina? En los deportes en donde la presencia del Estado, con aporte de infraestructura y recursos económicos, es determinante para que quienes lo practican lleguen al alto rendimiento. Mientras los gobiernos siguen empecinados en construir estadios faraónicos en provincias cuya población sufre la pobreza y la falta de oportunidades, le dan la espalda a los clubes de barrio que necesitan su ayuda o al menos que no los asfixien pidiéndole cosas que no pueden cumplir. ¿Se acuerdan cuando en plena cuarentena los clubes se convirtieron en hospitales de campaña? Ahí estuvieron. Siempre estuvieron. Y siempre van a estar (…) Entonces ahora, después de un tiempo, no sé por qué me tendría que extrañar que estos cracks que lograron algo histórico para el deporte argentino no quieran regalarle la foto que todo político espera. Ni a los de un color ni a los de otro. Esto no se trata de partidos. Se trata de que los verdaderos ganadores de esta copa son los clubes de barrio de Argentina. De donde salieron cada uno de los jugadores que se pusieron la camiseta y representaron a todo un país. Los clubes de barrio. Siempre, los clubes de barrio”

En un país donde nos quitan a los jóvenes las pocas ilusiones que nos quedan, 26 jugadores más el cuerpo técnico nos devolvieron un poquito de eso que nos viven robando aquellos que querían aparecer en la foto con los campeones. ¿Acaso les sorprende? No se olviden que al fin y al cabo todos esos jóvenes, salieron, como muchos de nosotros, de los clubes de barrio.

“El deporte tiene el poder de inspirar. Tiene el poder de unir a la gente como pocas cosas lo tienen. El deporte puede crear esperanza donde alguna vez hubo solo desesperanza. Es más poderoso que el gobierno para romper barreras raciales”- NELSON MANDELA

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