Motos en Mar del Plata: delincuencia sobre ruedas

La utilización de las motos causa incomodidad en los Marplatenses.


Compartir esta nota:

Un mal que crece imparable en nuestras calles, utilizado con frecuencia como herramienta para cometer delitos y provocar accidentes. Los datos son elocuentes: en el último trimestre de 2024 se duplicaron los robos de motos (847) con respecto a 2023, alcanzando un promedio de 7 motos robadas por día

El intendente Montenegro lo ha dicho sin rodeos: “La caravana de motos no es otra cosa que una organización de choreo”

Cada fin de semana, en promedio, se secuestran cientos de motos—solo en junio ya eran 342—y el 40 % de ellas jamás se reclaman. Y no se trata de simples infracciones de tránsito: muchas de esas motos están vinculadas a hechos delictivos graves.

No se trata de demonizar a todos los motociclistas: quienes usan la moto para trabajar, llevar a sus hijos al colegio o moverse por necesidad merecen respeto. El propio Montenegro lo reconoce y pide disculpas a quienes la usan lícitamente

. Pero cuando la moto se convierte en vehículo de criminales —en “motochorros”—, no hay excusa. Es el momento de un rechazo social total y un replanteo de las políticas públicas.

¿Qué deben hacer las autoridades?

-Prohibición temporal de circulación en zonas y horarios críticos, especialmente fines de semana y madrugada.

-Controles permanentes y procedimientos, tal como ya se implementa: secuestros inmediatos por falta de documentación, escapes libres o pedido de secuestro.

-Operativos “saturación” focales: demostrar que circular en moto sin papeles no compensa, saturando barrios conflictivos hasta recuperar la seguridad.

.-Campaña contra la glorificación del delito: frenar la “romanticización” de los motochorros que, según Montenegro, es un apoyo indirecto a la delincuencia

.-Complementar con programas de prevención social, inversiones en empleo juvenil y educación para ofrecer alternativas reales a los jóvenes que hoy eligen delinquir con motos.

Apuntar donde duele: Montenegro y la grieta

Es legítimo preguntarse: ¿por qué el intendente concentra tanto esfuerzo comunicacional en las motos y no en los llamados “fisuras” (personas en situación de calle)? Algunos lo interpretan como una estrategia electoral: un tema fácil de capitalizar políticamente, con videos y mensajes punzantes en redes sociales . Pero mientras se exhiben operativos para agrandar su imagen, la gente sigue sin sentirse segura .

Los políticos suelen buscar lo fácil—lo que da más rédito mediático, no necesariamente lo que funciona mejor—y el tema de las motos delinccuiales cae justo en esa categoría. Sin embargo, lo urgente es que esas medidas no queden en el discurso populista, sino que se traduzcan en acciones reales de control y prevención.

Mar del Plata está en emergencia: las motos son ahora un vector de crimen cotidiano. Prohibir la circulación en horarios y zonas sensibles, reforzar controles, intervenir con operativos de saturación y desarticular la cultura delictiva que rodea a los motochorros no es una opción: es una obligación de Estado. Y las autoridades, especialmente Montenegro, deben demostrar que su enfoque no busca solo impacto mediático o campaña, sino resultados reales en la calle. Sin miedo, sin excusas y sin romanticismos frente a la delincuencia.

más noticias:

Publicidad

türk ifşagalabetJojobet Girişjojobetjojobetcasibomcasibompokerklas giriş