Montenegro volvió al Ejecutivo municipal y puso la seguridad en el centro de su regreso

Guillermo Montenegro reasumió este miércoles formalmente como intendente de General Pueyrredon, luego de casi diez meses de licencia y de su paso por el Senado bonaerense. En su regreso, aseguró que vuelve a ponerse al frente de la gestión para enfrentar el problema de la inseguridad y advirtió que será él quien responda por las decisiones del Municipio.


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El regreso se concretó luego de que la Cámara Alta provincial aprobara su pedido de licencia extraordinaria y se completaran los trámites administrativos para que pudiera retomar el Ejecutivo municipal.

En su primera aparición pública tras reasumir, Montenegro eligió el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) para explicar los motivos de su decisión. Y rápidamente dejó en claro cuál será una de las prioridades de esta nueva etapa: la seguridad.

“Decidí terminar mi licencia para asumir personalmente el cargo de intendente de General Pueyrredon”, sostuvo Montenegro, quien remarcó que tanto la decisión de dejar temporalmente la Intendencia como la de regresar fueron decisiones personales.

“Cuando uno toma este tipo de decisiones tiene la responsabilidad de dar todo, evaluar, corregir y cambiar”, afirmó.

En esa línea, planteó que gobernar también implica reconocer cuándo es necesario modificar el rumbo. “Gobernar no es enamorarse de las decisiones, sino entender cuándo uno tiene que cambiar. Ese es el motivo por el que tomo esta decisión de estar al frente del Municipio en este momento”, expresó.

“Por esta gestión yo voy a responder”

Uno de los conceptos centrales del discurso de Montenegro fue la decisión de asumir personalmente la responsabilidad por el funcionamiento del Ejecutivo.

“Por esta gestión yo voy a responder”, afirmó el intendente, en una señal política directa luego de los meses en los que la administración estuvo encabezada por Agustín Neme.

El regreso se produce además en un momento complejo para Mar del Plata, marcado por la preocupación de vecinos y comerciantes por el crecimiento de los hechos delictivos y por la necesidad de reforzar la presencia preventiva en las calles.

“Existe en la ciudad un problema muy grave con la seguridad y por eso decidí ponerme al frente para tomar las decisiones que tenga que tomar”, sostuvo.

Montenegro aseguró comprender el temor de los vecinos y apuntó contra la situación de quienes sufren delitos. “Entiendo a los vecinos que viven con miedo, tienen miedo de salir y tienen miedo por sus hijos. En contraposición, el delincuente está cómodo y eso es algo que tenemos que modificar”, manifestó.

Y fue todavía más contundente al definir el eje de su política de seguridad: “Acá hay un solo enemigo y ese enemigo es el delincuente”.

Municipio, Provincia, Nación y Justicia

El intendente también planteó la necesidad de una mayor coordinación entre los distintos actores que intervienen en la seguridad.

Reconoció que existen responsabilidades correspondientes al Municipio, la Provincia y el Gobierno nacional, pero cuestionó que esas divisiones puedan servir como explicación frente a un vecino que acaba de sufrir un delito.

“Hay responsabilidades del Municipio, de la Provincia y del Gobierno nacional, pero cuando a un vecino le roban no hay que explicarle un organigrama”, sostuvo.

En ese sentido, anticipó que buscará fortalecer el trabajo conjunto entre la Policía, la Patrulla Municipal, las fuerzas federales, los jueces y los fiscales.

“Tengo muy claro el trabajo coordinado con la Policía y la Patrulla Municipal, con las fuerzas federales. Los jueces y los fiscales tienen que ser parte de la solución, no parte del problema, y tenemos que trabajar mancomunadamente para que eso ocurra”, afirmó.

Para Montenegro, el desafío será recuperar una estrategia común entre todos los organismos vinculados con la seguridad y devolverle al vecino la sensación de tranquilidad.

“Lo más importante es generar esta coordinación, todos los actores que tienen que trabajar para que el vecino se vuelva a sentir libre”, señaló.

Y sintetizó su postura con una frase que marcó el tono de su regreso: “Al primero que tenemos que defender es a la víctima y el delincuente tiene que estar preso”.

Un nuevo escenario político

El regreso de Montenegro también modifica el escenario político del Municipio después de casi diez meses de gestión de Agustín Neme, quien quedó al frente del Ejecutivo cuando Montenegro pidió licencia para asumir su banca en el Senado bonaerense.

Ahora, el intendente deberá retomar el control de una administración que enfrenta múltiples desafíos: la seguridad, las cuentas municipales, la situación económica, los reclamos de distintos sectores y la preparación de una nueva temporada de verano.

El retorno, además, se produce cuando comienza a definirse el escenario político que tendrá como horizonte las elecciones de 2027.

Montenegro buscó, en su primer mensaje, despejar cualquier duda sobre el nivel de compromiso que tendrá con esta nueva etapa de gobierno.

“Yo tengo la obligación de responder por lo que funciona y también por lo que falta y lo que queremos cambiar”, afirmó.

Después de casi diez meses lejos del Ejecutivo, Montenegro volvió al poder municipal con un mensaje político claro: hacerse cargo, poner la seguridad en el centro de la agenda y volver a conducir personalmente los destinos de Mar del Plata y Batán.

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