El papá de Guadalupe pidió “ir hacia arriba” y cuestionó los controles sobre el colectivo que provocó la tragedia
El hecho ocurrió el pasado 22 de junio, durante las primeras horas de la noche, cuando el interno 173 de la línea 532 de la empresa 12 de Octubre se despistó y terminó atropellando a varias personas.
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Esteban Merlos, padre de la joven de 18 años que murió tras ser atropellada por el ómnibus que se despistó frente al Skatepark, reclamó que la investigación no se limite al chofer y al bache que habría afectado el sistema de dirección. Apuntó a la empresa, los funcionarios encargados de controlar el transporte y a quien autorizó la VTV de la unidad.
Esteban Merlos, papá de Guadalupe, la joven de 18 años que murió como consecuencia del siniestro ocurrido frente al Skatepark de Mar del Plata, volvió a reclamar que la investigación judicial avance sobre toda la cadena de responsabilidades vinculada con el colectivo que protagonizó la tragedia.
El hecho ocurrió el pasado 22 de junio, durante las primeras horas de la noche, cuando el interno 173 de la línea 532 de la empresa 12 de Octubre se despistó y terminó atropellando a varias personas. Como consecuencia del impacto, Guadalupe murió y otras seis personas sufrieron heridas de gravedad.
En las últimas horas, Merlos cuestionó que la investigación haya puesto el foco principalmente sobre el conductor del colectivo y sobre un bache que podría haber desencadenado un daño en el sistema de dirección de la unidad.
El padre de Guadalupe reclamó que se avance un paso más y se investigue qué ocurrió antes de que el colectivo saliera a cumplir con su recorrido.
“Están tirando la pelota hacia afuera, nadie mira hacia arriba”, sostuvo a través de sus redes sociales, en un mensaje en el que reclamó que se determine quiénes eran los responsables de garantizar que el interno 173 estuviera en condiciones de prestar el servicio.
En ese sentido, apuntó directamente a la empresa permisionaria del transporte y a los organismos encargados de controlar las unidades.
“¿Quién controlaba el mantenimiento de la unidad para que salgan a prestar servicio?”, se preguntó Merlos.
Su planteo también alcanzó a los funcionarios municipales vinculados con los controles del transporte público y a quienes intervinieron en la Verificación Técnica Vehicular (VTV) que permitió que el colectivo continuara circulando.
La pregunta que plantea el padre de Guadalupe es concreta: “¿Quién dio el ok para que ese micro salga a prestar servicio en las condiciones que estaban?”.
El reclamo se apoya, según señaló Merlos, en los resultados del peritaje realizado en el marco de la investigación judicial, donde se habrían constatado graves fallas de mantenimiento en la unidad.
Por eso, pidió que la Justicia determine las responsabilidades que pudieran corresponder no solamente al conductor, sino también a los empresarios responsables de la prestación del servicio, los funcionarios municipales encargados de la fiscalización y los responsables de la certificación técnica del vehículo.
El planteo de Merlos apunta así a reconstruir toda la cadena de controles que debía funcionar antes de que el colectivo saliera a la calle. Para la familia, la investigación debe responder no solamente qué ocurrió durante el despiste, sino también por qué una unidad que, de acuerdo con el peritaje, presentaba graves deficiencias de mantenimiento estaba habilitada para prestar servicio.
“Hay que ir hacia arriba”, es el pedido que sostiene Merlos, quien reclama que se determine quiénes tenían la responsabilidad de controlar el estado del colectivo y quiénes autorizaron que continuara circulando.

