“Familias que abrazan”: presentaron un programa de acogimiento para niños separados de sus familias de origen
El programa ya cuenta con 12 familias preinscriptas y representa la puesta en marcha de un proyecto que comenzó a gestarse en 2022 y que fue creado oficialmente en 2023 a partir de una iniciativa impulsada por la entonces concejal Marianela Romero.
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La Secretaría de Desarrollo Social presentó oficialmente la primera etapa de “Familias que Abrazan”, un programa de acogimiento familiar que busca brindar protección, cuidado y contención transitoria a niños y niñas que fueron separados de sus familias de origen por una medida de protección del Estado.
La iniciativa apunta a ofrecer una alternativa a los hogares convivenciales y propone que los menores puedan atravesar este período en un ámbito familiar, mientras se define su situación y se trabaja para garantizar sus derechos.
La presentación se realizó este miércoles en el Colegio de Abogados de Mar del Plata y contó con la presencia del intendente Agustín Neme, integrantes del Concejo Deliberante, funcionarios del sistema judicial y representantes de distintas organizaciones no gubernamentales.
El programa ya cuenta con 12 familias preinscriptas y representa la puesta en marcha de un proyecto que comenzó a gestarse en 2022 y que fue creado oficialmente en 2023 a partir de una iniciativa impulsada por la entonces concejal Marianela Romero.
Una iniciativa que nació de la experiencia
Durante el acto, Romero recordó entre lágrimas los motivos que la llevaron a impulsar el programa y repasó sus primeros años de participación política.
“Cuando llegué a Mar del Plata por el 2005, empecé a recorrer la ciudad y encontrarme con realidades de niños y niñas que no conocía hasta ese momento y eso me empezó a afectar”, relató.
La exconcejal señaló que su llegada al Concejo Deliberante en 2019 significó también asumir una responsabilidad frente a esas problemáticas que había conocido durante sus primeros años en la ciudad.
“Me di cuenta de que no solamente tenía la posibilidad, sino que tenía la responsabilidad sobre todo esto que había transitado”, expresó, al tiempo que destacó la predisposición de sus compañeros para acompañar el desarrollo de la propuesta.
A partir de allí, Romero y su equipo comenzaron a analizar experiencias de acogimiento familiar implementadas en distintos puntos del país. Durante los meses posteriores mantuvieron contacto con centros de acogimiento y familias para conocer de primera mano cómo funcionaban estos sistemas y detectar sus principales dificultades.
La importancia de crecer en un ámbito familiar
Uno de los principales fundamentos del programa es que, durante una situación de vulnerabilidad, los niños puedan contar con un espacio familiar que permita atender sus necesidades particulares.
“El desarrollo que un niño puede tener en el marco de una familia es mucho mayor y mejor que el que puede tener en un hogar, y no hablo mal de los hogares”, explicó Romero.
En ese sentido, remarcó que las instituciones convivenciales enfrentan múltiples responsabilidades y deben atender simultáneamente a numerosos niños, mientras que una familia de acogimiento puede ofrecer una atención más individualizada.
“Son muchas las responsabilidades que hay en una institución y no es la misma dedicación que le pueden dar a un conjunto de niños a lo que ocurre en una familia con las individualidades y necesidades particulares de cada niño”, sostuvo.
Una alternativa transitoria
“Familias que Abrazan” está pensado como una herramienta de acogimiento temporal, por lo que las familias que participan no buscan adoptar a los niños que reciben, sino acompañarlos y brindarles un entorno de cuidado durante el período que dure la medida de protección.
La propuesta apunta a fortalecer el sistema de protección de derechos de niños y niñas y generar una alternativa al alojamiento institucional cuando la separación de la familia de origen resulta inevitable.
Con 12 familias preinscriptas en esta primera etapa, el Municipio busca avanzar en la implementación de un esquema que permita que los niños atravesados por situaciones de vulnerabilidad puedan contar con un entorno de contención y acompañamiento mientras se resuelve su situación familiar y judicial.

