Vito Contessi: “No queda nada para la industria naval argentina”
El referente de Astilleros Contessi analizó la situación del sector en Mar del Plata y cuestionó la reciente entrega de permisos de pesca para calamar. Advirtió que las autorizaciones permitirán comprar buques en China o adquirir embarcaciones usadas, sin contemplar a los astilleros nacionales.
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La actividad portuaria y la industria naval atraviesan un escenario complejo, con pocas señales de recuperación y fuertes cuestionamientos al rumbo de las políticas vinculadas al sector. Así lo planteó Vito Contessi, de Astilleros Contessi, durante una entrevista en Vencedores y Vencidos, donde sostuvo que la situación “está un poco peor” y reclamó medidas que permitan sostener el trabajo y la producción nacional.
“La actividad portuaria, la pesca y la industria naval no sufrieron grandes cambios. Estamos un poco peor”, señaló Contessi al analizar la actualidad del sector.
En ese contexto, destacó el buen desempeño de la temporada de langostino, aunque advirtió que buena parte de la flota de Mar del Plata está concentrada en esa pesquería como una de las pocas alternativas para recuperar rentabilidad.
“Tenemos una buena temporada de langostinos y la flota de Mar del Plata está abocada a ello. Es la última esperanza de rentabilidad”, afirmó.
Críticas por los permisos para pescar calamar
Uno de los principales cuestionamientos de Contessi estuvo dirigido a la reciente decisión de otorgar 18 permisos de pesca para calamar, ya que, según explicó, las condiciones establecidas no favorecerían la construcción de nuevos buques en astilleros argentinos.
“Se otorgaron 18 permisos de pesca para calamar. Once se harán en astilleros chicos, otros serán usados y ni uno se construirá en un astillero argentino. Es un dolor enorme”, sostuvo.
Para el empresario naval, la medida representa una oportunidad perdida para generar actividad económica, empleo y producción dentro del país.
“No se contempló la crisis del sector para darle una mano al país”, cuestionó.
Contessi también apuntó contra las condiciones fijadas para quienes recibieron los permisos, al señalar que se habilitaron alternativas que permiten incorporar embarcaciones fabricadas en el exterior o comprar unidades usadas, en lugar de incentivar la construcción nacional.
“Se entregaron permisos para adquirir barcos, pero solo para comprarlos en China y otros usados. No queda nada para la industria del país”, afirmó.
“Ni siquiera nos dieron tiempo para cotizar”
El titular de Astilleros Contessi remarcó además que los astilleros nacionales no tuvieron la posibilidad de competir en igualdad de condiciones para ofrecer sus proyectos.
“Ni siquiera nos dieron tiempo para cotizar y presentar un presupuesto”, lamentó.
Según su visión, el esquema definido terminó dejando afuera a la industria naval argentina en un momento en el que necesita nuevos proyectos para sostener su estructura productiva.
La preocupación no se limita a la situación particular de un astillero, sino que alcanza a toda la cadena vinculada con la construcción y reparación de buques: trabajadores, proveedores, talleres y empresas relacionadas con la actividad portuaria.
En ese sentido, Contessi insistió en que la renovación de la flota pesquera podría transformarse en una herramienta para generar trabajo y movimiento económico en Mar del Plata, siempre que los nuevos barcos sean construidos en el país.
Mientras la temporada de langostino genera expectativas para la flota local, desde la industria naval advierten que las decisiones vinculadas a los permisos de pesca pueden terminar profundizando las dificultades de un sector que reclama políticas específicas para recuperar producción y empleo.
“Es un dolor enorme”, resumió Contessi al referirse a la posibilidad de que ninguno de los nuevos buques vinculados a esos permisos sea construido en un astillero argentino.

