Cholo, hace un año que te fuiste... y todavía cuesta creerlo

Un 11 de julio del 2025 te decíamos hasta pronto colega.


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Hay sábados que tienen otro sabor. Este es uno de esos.La Selección vuelve a salir a la cancha. La Scaloneta juega los cuartos de final del Mundial frente a Suiza y, como cada vez que rueda la pelota en una cita tan importante, inevitablemente la memoria hace de las suyas.

Y entonces aparecés vos.

Hace un año nos dejabas físicamente, querido Vicente "Cholo" Ciano, pero hay personas que nunca terminan de irse. Siguen apareciendo en una charla, en una redacción, en una anécdota, en un café y, sobre todo, en esos días donde el fútbol y el periodismo se abrazan.

Porque si hubo alguien que vivió esas dos pasiones con el alma fue el Cholo.

Todavía parece verlo en ese living de su casa, que muchas veces dejaba de ser un living para convertirse en una verdadera redacción periodística. Papeles por todos lados, teléfonos que no paraban de sonar, una libreta siempre a mano y esa necesidad permanente de contar una historia más. Mientras tanto, su querida esposa y su hijo convivían con ese periodista que nunca terminaba de apagar el grabador, porque para él el oficio no tenía horarios.

No conocía otra manera de vivir.

El periodismo era su vida. No era un trabajo. Era una forma de caminar la calle, de escuchar a la gente, de preguntar, de emocionarse y de defender una profesión que hoy necesita, más que nunca, de personas como él.

El Cholo fue de esos periodistas que ya casi no quedan. De los que abrían puertas con el respeto que supieron ganarse durante décadas. De los que podían dar una primicia y, al mismo tiempo, tender una mano a un colega que recién empezaba. Nunca se guardó una enseñanza. Nunca creyó que el conocimiento había que esconderlo.

Los que tuvimos la suerte de compartir momentos con él sabemos que dejó mucho más que notas y entrevistas. Dejó valores. Dejó códigos. Dejó una manera de ejercer este oficio que hoy se extraña.

Y se extraña mucho.

Su partida dejó un vacío enorme en el periodismo marplatense. Un vacío que no se llena con el paso del tiempo, porque hay personas irrepetibles.

Por eso hoy, mientras millones de argentinos nos volvemos a ilusionar con Messi y con esta Selección que tantas alegrías nos regaló, también habrá un momento para mirar al cielo.

Estoy seguro de que, donde estés, vas a estar disfrutando de este partido como disfrutabas de cada historia que valía la pena contar.

Y cuando Argentina grite un gol, muchos de nosotros también vamos a gritar tu nombre.

Porque los grandes nunca se van del todo.

Siguen viviendo en los recuerdos, en las enseñanzas y en cada periodista que intenta hacer las cosas con la misma pasión con la que vos las hiciste durante toda tu vida.

Te extraño, amigo.

Gracias por todo lo que me enseñaste. Gracias por abrirme puertas, por las charlas interminables, por las historias compartidas y por demostrarme que este oficio se ejerce con pasión, con compromiso y, sobre todo, con el corazón.

Hoy, a un año de tu partida, Mar del Plata te sigue extrañando.

Y yo también.

Martín Terriaca

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