UCIP llevó al Senado su reclamo para defender la Zona Fría: advierten sobre un fuerte impacto en el consumo y las pymes de Mar del Plata

Alrededor de 250.000 hogares de Mar del Plata reciben actualmente el beneficio que brinda el estado.


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La posibilidad de que miles de hogares marplatenses pierdan el beneficio de la tarifa bonificada de gas volvió a encender las alarmas en el sector productivo local. En ese contexto, la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP) elevó una carta formal al Senado de la Nación para solicitar que, al momento de debatir las modificaciones al régimen de Zona Fría, los legisladores tengan en cuenta las consecuencias económicas que podría generar la medida en ciudades como Mar del Plata.

La entidad empresarial manifestó su preocupación ante la inminente votación del proyecto y reclamó que los senadores analicen el impacto real que tendría una eventual quita o reducción del beneficio sobre la economía regional.

"Le pedimos al Senado que vote sabiendo lo que pasa en el comercio de Mar del Plata", expresó el presidente de UCIP, Blas Taladrid, quien sostuvo que los datos relevados por la institución muestran que el consumo de las familias ya se encuentra fuertemente contenido debido al contexto económico actual.

Desde la organización remarcaron que cualquier incremento en las facturas de gas afectará directamente el poder adquisitivo de los hogares y, por consecuencia, el nivel de ventas de los comercios de cercanía.

"El mecanismo es directo y verificable: cuando los hogares destinan una mayor proporción de sus ingresos al pago de tarifas, reducen el gasto en bienes y servicios. Eso impacta de manera inmediata en el comercio local", señalaron desde la entidad.

La preocupación no es menor. Según datos aportados por UCIP, alrededor de 250.000 hogares de Mar del Plata reciben actualmente el beneficio de Zona Fría. Por ello, consideran que cualquier modificación que implique una reducción de la cobertura podría generar un efecto económico significativo en toda la ciudad.

Un reclamo sostenido en el tiempo

La postura de la entidad empresaria no es nueva. Desde hace cinco años viene impulsando la ampliación del régimen de Zona Fría para que también alcance a los sectores comerciales e industriales, argumentando que las bajas temperaturas de la región obligan a afrontar elevados costos de calefacción que terminan repercutiendo en la estructura de costos de las empresas y en los precios finales al consumidor.

Ya durante 2025, UCIP había advertido sobre las consecuencias que tendría una eventual eliminación del beneficio. En mayo de este año volvió a plantear públicamente el tema respaldándose en estudios elaborados por su Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE), y ahora decidió formalizar su posición ante la Cámara Alta.

"La exigencia es clara: mantener el beneficio para los hogares bonaerenses y avanzar en su ampliación para los comercios y las industrias", sostienen desde la institución.

Un debate con impacto social y económico

Mientras el Congreso avanza en la discusión sobre el futuro del régimen, el planteo de UCIP busca instalar una mirada que trasciende el costo de las tarifas y pone el foco en las consecuencias que una modificación podría generar sobre el entramado productivo local.

Para la entidad, el debate no se limita a una cuestión energética. Se trata, aseguran, de una herramienta que permite sostener el consumo interno, proteger la actividad comercial y brindar condiciones más equitativas para las ciudades del sur bonaerense, donde las condiciones climáticas exigen un mayor uso de calefacción durante gran parte del año.

La decisión final quedará en manos del Senado, pero desde Mar del Plata el mensaje ya fue enviado: cualquier cambio en el régimen de Zona Fría tendrá efectos que irán mucho más allá de la factura de gas y podrían sentirse en cada comercio, pyme y hogar de la ciudad.

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