IOMA: entre las explicaciones políticas y las respuestas que todavía esperan los afiliados

Muertes y situaciones sin retorno.


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Durante su paso por Mar del Plata para participar del Congreso de trabajo, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, volvió a referirse a la situación de IOMA, una de las principales preocupaciones de cientos de miles de afiliados que desde hace años denuncian dificultades en la atención, demoras en autorizaciones, problemas con prestaciones y conflictos recurrentes con clínicas y profesionales.

En su respuesta, el mandatario provincial optó por enmarcar la crisis dentro del complejo contexto económico que atraviesa el país. Sostuvo que muchas clínicas privadas se encuentran en una situación crítica y responsabilizó al gobierno nacional de Javier Milei por el deterioro general de la economía. Incluso reconoció que acepta las críticas que recibe la obra social bonaerense.

Sin embargo, para muchos afiliados, las explicaciones no alcanzan.

Es cierto que la crisis económica golpea a todos los sectores. También es cierto que la salud privada atraviesa enormes dificultades y que los costos médicos crecen por encima de muchos indicadores. Pero la realidad es que los problemas de IOMA no comenzaron con la llegada de Milei a la Casa Rosada. Las quejas por prestaciones insuficientes, coberturas demoradas y conflictos con prestadores vienen acumulándose desde hace años.

Por eso, cuando un afiliado escucha que la situación es consecuencia del contexto nacional, la pregunta inmediata es otra: ¿qué está haciendo concretamente la Provincia para resolver el problema? Allí es donde las respuestas parecen quedarse cortas.

Aceptar las críticas puede ser un gesto valorable desde el punto de vista político, pero gobernar implica algo más que reconocer dificultades. Implica explicar qué falló, cuáles son las medidas para corregirlo y en qué plazos se espera una mejora. Sobre esos puntos, la conferencia dejó más interrogantes que certezas.

La preocupación no es menor. IOMA administra la cobertura de millones de bonaerenses que aportan todos los meses y esperan recibir un servicio acorde a sus necesidades. Cuando un afiliado necesita una práctica médica, una medicación o una cirugía, poco le importa la disputa entre Nación y Provincia. Lo que necesita es una solución.

Si Kicillof aspira a seguir construyendo un proyecto político de alcance nacional o a convertirse en candidato presidencial en el futuro, deberá comprender que los bonaerenses esperan algo más que explicaciones basadas en la coyuntura económica. Esperan diagnósticos claros, autocrítica cuando corresponde y, sobre todo, respuestas concretas.

Porque la crisis puede explicar una parte del problema. Pero no puede convertirse en una excusa permanente. Y quienes sostienen con sus aportes el sistema de salud provincial tienen derecho a conocer toda la verdad sobre el estado de su obra social y cuáles son los planes para garantizar que funcione como corresponde.

La política puede debatir responsabilidades. Los afiliados, en cambio, necesitan soluciones.

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