Protesta en la Secundaria 204 por la golpiza a una alumna con discapacidad: “Mi hija no recuerda nada”
La mujer también afirmó que la estudiante que atacó a su hija habría protagonizado otros episodios violentos dentro del colegio. “Es la quinta pelea que tiene, hay videos y todo”, sostuvo.
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Familiares, estudiantes y padres se manifestaron este martes por la mañana frente a la Escuela Secundaria Municipal 204 para reclamar respuestas luego de la brutal agresión que sufrió Ludmila, una adolescente de 16 años con parálisis cerebral que fue atacada a golpes por una compañera dentro del establecimiento.
El episodio ocurrió el viernes pasado y quedó registrado en videos grabados por celulares de otras alumnas, imágenes que rápidamente comenzaron a circular en redes sociales. Incluso, según denunció la familia, la propia agresora habría publicado el video presentándose como “la ganadora” de la pelea.
Ludmila tiene una válvula intracraneal como parte del tratamiento por su condición neurológica, por lo que los golpes en la cabeza generaron una fuerte preocupación en su entorno. “Mi hija, gracias a Dios, está bien, pero le duele mucho la cabeza. Tiene dos chichones cerca de su válvula y todos los ojos negros y verdes”, relató Johanna, su madre, durante la manifestación frente al colegio.
Según explicó, el ataque se habría desatado por un motivo mínimo. “Parece que le dijo que la miró mal”, contó, aunque remarcó que su hija ni siquiera pudo defenderse durante la agresión. Las imágenes que circularon muestran que la atacante golpea reiteradamente a Ludmila, que termina en el piso recibiendo golpes y patadas.
“Si ustedes ven el video, la bronca con la que le pega no es porque alguien te miró mal”, sostuvo la mujer, que además explicó que la adolescente no recuerda con claridad lo sucedido. “Mi hija quedó en shock. No se acuerda quién la levantó, quién le dio el teléfono, nada”, agregó.
La madre también reveló que el conflicto había tenido un episodio previo. “El jueves ya la había empujado por la escalera y le dijo ‘ay, perdón’, como buscando”, relató. Al día siguiente ocurrió la golpiza dentro del patio de la escuela.
Uno de los puntos que más indignación generó en la familia es la forma en que se manejó la institución tras el ataque. Johanna aseguró que no fue informada inmediatamente y que su hija fue trasladada a su casa por personal del colegio sin que mediara su autorización. “Me la llevaron a la puerta de mi casa sin mi permiso. Me dieron un hielito y un tecito, y me la llevaron. No llamaron a una ambulancia ni a nadie”, cuestionó.
Según contó, recién el domingo recibió un llamado de la directora para consultar por el estado de salud de la joven. “Esa es mi bronca. Siempre dicen que hay alguien en el patio, pero en ese momento no había nadie”, afirmó.
Tras el ataque, Ludmila fue sometida a estudios médicos para descartar lesiones graves, especialmente por la válvula que tiene implantada en la cabeza. “Le hicimos la tomografía y gracias a Dios está bien”, explicó su madre, aunque aclaró que la adolescente presenta numerosos golpes. “Tiene toda la espalda negra porque le dio patadas, moretones en la cara y las manos lastimadas”, detalló.
La familia deberá seguir de cerca su evolución durante los próximos días. “Si tiene vómitos, mareos o ve borroso la tengo que llevar de urgencia”, indicó.
Durante la protesta frente al establecimiento, padres y estudiantes acompañaron el reclamo de la familia y pidieron medidas concretas ante la situación. Según explicó Johanna, desde la institución le habrían asegurado que la agresora no volvería al establecimiento, aunque hasta el momento no hubo una confirmación oficial.
“Me dijeron que le iban a buscar pase a otra escuela, pero hasta ahora nadie me dijo nada”, señaló.
La mujer también afirmó que la estudiante que atacó a su hija habría protagonizado otros episodios violentos dentro del colegio. “Es la quinta pelea que tiene, hay videos y todo”, sostuvo.
Mientras espera definiciones de las autoridades educativas, la madre pidió que intervengan organismos sociales para analizar la situación de la agresora. “Que se fijen qué le está pasando, porque así como le pegó a mi hija, le pegó a muchas chicas más. No puede seguir pasando”, concluyó.

