La comerciante que fue a hacer una denuncia a la Comisaría 16a y terminó insultada y agredida por un oficial a cargo de la guardia advirtió que recurrirá a todos los medios institucionales posibles para que caiga “todo el peso de la ley” sobre este hombre y que “no vista un uniforme nunca más en la vida”.
Tiene su local comercial sobre Avenida Fortunato de la Plaza, por redes vio que alguien comercializaba productos y utilizaba ese domicilio como punto de intercambio y quiso dejar constancia en sede policial, entonces con intenciones de intervención frente a un posible ilícito.
“No lo puedo creer”, dijo a medios locales horas después de un incidente que sufrió cuando su marido, que la había acompañado, estaba en la vereda e incluso había estado momentos antes hablando con el mismo oficial.
“En lugar de recibir una respuesta recibí golpes”, acusó la mujer que se mostró aún más indignada porque dijo que fue víctima de “violencia de género por un uniforme”. “Es vergüenza ajena, mucho dolor”, aseguró y comentó que tiene marcas en los brazos de los forcejeos con el oficial que intentaba sacarla de la comisaría a empujones.
La denunciante aseguró que se siente “absolutamente defraudada” y apuntó contra el oficial agresor: “estaba haciendo trabajos de oficina y le habían quitado el arma”, dijo. Además, puntualizó que esto salió a la luz porque no se iba a quedar callada frente a una situación injusta.

