El Ejecutivo se quedó con el control del Fondo de Promoción Turística
El debate se centra en el uso de un fondo financiado por el sector privado y pensado para atraer turistas, justo cuando la ciudad más necesita reforzar su estrategia de promoción para revertir un verano que, hasta el momento, resulta preocupante.
Compartir esta nota:
El gobierno municipal quedó en el centro de la polémica tras asumir el control del Fondo de Promoción Turística, un recurso clave para la difusión y el posicionamiento de Mar del Plata como destino turístico.
El Fondo de Promoción Turística fue creado con un destino específico: que el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EmturyC) administre los recursos aportados mayoritariamente por el sector privado. Según lo establecido, el 75% del fondo debe utilizarse para la promoción turística de la ciudad; un 20% para acompañar la postulación y realización de eventos culturales, deportivos y congresos que atraigan visitantes; un 4% para tareas de señalización, embellecimiento y puesta en valor de espacios estratégicos; y el 1% restante para la capacitación y profesionalización del Ente.
Tras un pedido impulsado el año pasado por el entonces intendente Guillermo Montenegro y aprobado por mayoría en el Concejo Deliberante con los votos del PRO, la UCR y la Coalición Cívica, para utilizar fondos afectados con el fin de pagar sueldos de los municipales, el manejo del Fondo dejó de estar en manos del EmturyC y pasó a ser administrado directamente por el Departamento Ejecutivo.
Como consecuencia de esta decisión, los recursos que los privados aportan con el objetivo de promocionar la ciudad terminaron siendo utilizados para el pago de los salarios de los trabajadores municipales, una situación que generó malestar y cuestionamientos dentro del sector turístico local.
Las críticas ya se habían hecho sentir a comienzos de diciembre, cuando el Concejo avaló el uso de fondos afectados para afrontar el pago de sueldos en un contexto de crisis financiera. En aquella oportunidad, distintos operadores turísticos advirtieron que desviar recursos destinados a la promoción podía tener un impacto directo y negativo en el desarrollo de la temporada. Finalmente eso ocurrió.
El debate se centra en el uso de un fondo financiado por el sector privado y pensado para atraer turistas, justo cuando la ciudad más necesita reforzar su estrategia de promoción para revertir un verano que, hasta el momento, resulta preocupante.

