Abad: "La industria pesquera, que aporta trabajo, riqueza y soberanía, no puede seguir siendo discriminada"
El senador nacional cuestionó la decisión del Gobierno nacional de dejar nuevamente afuera a la industria pesquera argentina de la reducción de las retenciones que sí alcanzan a otros sectores productivos como el agro y la ganadería.
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El senador nacional por la provincia de Buenos Aires, Maximiliano Abad (UCR), cuestionó la decisión del Gobierno nacional de dejar nuevamente afuera a la industria pesquera argentina de la reducción de las retenciones que sí alcanzan a otros sectores productivos como el agro y la ganadería.
“Se trata de una decisión de alcance limitado, que ignora a un sector estratégico que atraviesa una crisis estructural”, afirmó al recordar que la pesca argentina lleva “años afectada por una asfixia tributaria, una legislación laboral obsoleta y la ausencia de políticas públicas que impulsen su desarrollo”. “Mientras tanto, competimos con países que no solo protegen a sus industrias pesqueras, sino que incluso operan sobre aguas argentinas”, señaló.
Sumó algunos datos de la actividad: en 2024 Argentina exportó más de USD 2.000 millones en productos pesqueros, con un volumen cercano a 539.000 toneladas. La producción desembarcada superó las 821.000 toneladas y la actividad genera alrededor de 46.000 empleos directos y más de 100.000 indirectos. Sin embargo, el consumo interno per cápita de pescado se mantiene bajo (entre 5 y 8 kilos anuales frente a un promedio mundial de 20), lo que reflejaría el potencial desaprovechado del sector.
En un comunicado cita además que en Mar del Plata, epicentro de la industria, se desembarcaron más de 362.000 toneladas en 2024, consolidándola como el puerto más activo del país. Solo en General Pueyrredón, las exportaciones alcanzaron USD 1.060 millones, de los cuales el 65 % correspondió a la pesca. El sector genera allí unos 7.000 empleos formales, equivalentes al 28 % del empleo pesquero del país.
“No obstante, la realidad laboral es crítica: en el último año nueve fábricas cerraron en Mar del Plata con la pérdida de 400 puestos de trabajo, mientras que el Sindicato del Pescado denunció al menos 200 despidos o retiros voluntarios en plantas del puerto local”, denunció Abad sobre el momento crítico de esta industria.
“La exclusión del sector pesquero en estas medidas no es un error aislado, sino el síntoma de un problema más profundo: la falta de una verdadera concertación productiva en nuestro país. Seguimos perdiendo oportunidades, desalentando la inversión nacional, poniendo en riesgo miles de empleos y debilitando nuestra capacidad de generar recursos genuinos”, advirtió.
Anticipó que creará en el ámbito del Senado nacional una mesa de trabajo con representación de distintos sectores públicos y privados para avanzar en un proyecto que contribuya a la competitividad del sector pesquero argentino. “El objetivo debe ser claro: modernizar la legislación laboral, revisar la carga impositiva y definir una política de estímulo a la producción, al consumo interno y a la exportación””, afirmó el legislador.
Finalmente, Abad subrayó: “No hay desarrollo posible sin una política que valore y acompañe a todos los sectores productivos. La industria pesquera, que aporta trabajo, riqueza y soberanía, no puede seguir siendo discriminada”.

