A los 89 años falleció el empresario marplatense Antonio Toledo
Pionero del supermercadismo en Mar del Plata, había nacido en Igea, España.
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Falleció este viernes a los 89 años el empresario español Juan Antonio Toledo, propietario de la cadena de supermercados marplatense homónima. .
El fallecimiento, por causas que todavía no trascendieron, se produjo a cuatro días de su cumpleaños número 90.
Pionero del supermercadismo en Mar del Plata, Toledo había nacido en Igea, España, el 26 de agosto de 1935, y vivió allí hasta los 14 años.
En la década del 20, su abuelo Antonio vino a la Argentina con dos de sus hermanos y una hermana para trabajar en campos de las provincias de San Luis y Tucumán.
Le fue bien y se volvió a España con el dinero suficiente para comprar tres fincas de regadío. Y sus hermanos, Clemente y Galo, pidieron que Juan Antonio y su familia se embarcasen a la Argentina.
“Cuando nos vinimos para América, despedirnos de mi tía Victoria y de mi tío Julián fue durísimo. Pero para mí fue mucho más duro despedirme de mi abuelo y de mi abuela. Costó que me arrancaran de los brazos de mi abuelo. Fue tremendo lo que lloré. Fue desgarrador”, recordó en un libro.
Luego su familia alquiló una quinta y él cambió de trabajo. A una bicicleta que le había comprado a un amigo por 99 pesos le puso unos canastos adelante y empezó a vender lo que sacaba de la quinta: hinojo, acelga, lechuga. El primer día salió con dos lienzos de verdura para ofrecerlos. Donde veía una verdulería se bajaba y ofrecía.
El desarrollo de la quinta creció y pasó a manos de la familia, que luego extendió sus tierras a otras zonas y sembró zanahorias, papa y zapallo. A Juan Antonio le iba tan bien y estaba tan a gusto en Mar del Plata que nunca pensó en volver a España. No le tenía miedo al esfuerzo y al sacrificio. Sabía que era la manera de progresar, y eso es lo que estaba sucediendo: de la bicicleta pasó a un carro; luego, a un camión.
Al llevar verduras a diferentes comercios, Juan Antonio conoció al dueño de una carnicería que estaba junto a una de esas verdulerías, en Independencia casi Paso. Se llamaba Domingo Linardi y entabló una buena relación, al punto de que un día le pidió que le enseñara a cortar carne. Primero le enseñó a pelar los huesos, a lavar la rejilla, a afilar el cuchillo, a despostar, y luego lo dejó cortar la carne en el mostrador.
El trabajo seguía siendo en la quinta, pero a sus casi 20 años su mente ya estaba en nuevos proyectos. Así fue que con todo lo que había ahorrado, la familia se hizo una casa en Catamarca y 41, donde pensaban además poner una carnicería. El trabajaría allí, su madre se encargaría de la fruta y la verdura y su padre traería la verdura de la quinta.
El emprendimiento familiar abría todos los días, inclusive los domingos a la mañana. Y fue creciendo y expendiéndose a otros locales.
Hasta que, con un primer local que tenía carnicería, frutería, verdulería y almacén y estaba ubicado en Colón y Sarmiento, en 1966 nació la cadena de supermercados por la que décadas después se popularizó su apellido.

